Haciendo referencia a la semana mundial de la lactancia materna, establecida del 1º al 7 de agosto, una vez más se refuerzan los beneficios y bondades de esta práctica milenaria.
Aprovechamos para mencionar que la leche de la mamá posee todos los nutrientes y todas las propiedades que necesita el bebé humano para tener un crecimiento y un desarrollo adecuado a las distintas etapas de su vida.
Favorece el apego y ayuda a fortalecer el vínculo entre la mamá y su bebé.
En el momento de amamantar se genera un espacio de maravillosa sintonía e intimidad, es cuando el bebé busca con sus ojos los ojos de su madre y se comunican de un modo único.
La lecha materna provee todas las defensas que el recién nacido necesita para protegerse ya que su sistema inmunológico igual que todo su organismo se encuentra completamente inmaduro.
La lactancia prolongada disminuye el riesgo de padecer enfermedades en la adultez, como diabete, obesidad, hipertensión, hipercolesterolemia y otros.
La mamá también se verá muy beneficiada si pueden concretar una lactancia exitosa, no solo porque al hacerlo beneficia su salud y su recuperación posterior al parto, sino porque eleva poderosamente su autoestima y le reporta mucha tranquilidad al saber y comprobar que está haciendo lo mejor para su hijo.
A pesar de que el acto de amamantar es totalmente natural es sumamente importante que las madres en esta etapa reciban todo el asesoramiento y la contención que necesitan, es fundamental que las mamás pidan ayuda cuando aparece la primer dificultad o alguna duda, porque TODO PROBLEMA DE LACTANCIA DEBE SER CONSIDERADO UNA URGENCIA, sino son resueltas con el correr de las horas se complican más y en la gran mayoría de los casos, con una simple modificación en la técnica o en las posiciones adoptadas por la mamá o el bebé, se resuelven inmediatamente.
Ayudemos a las mamás para que puedan realizar una lactancia prolongada y exitosa para beneficios de todos.
Ana Lía del Marmol
Puericultora



