Buenos Aires, (NA)- La presidenta Cristina Kirchner denunció ayer que los saqueos que se registraron en varios puntos del país fueron "provocados" para "desestabilizar" a su Gobierno y le apuntó a sectores "políticos y sindicales", al tiempo que le pidió a la Justicia que "defienda a los ciudadanos".
En su reaparición pública tras ocho días de silencio, luego del receso de Navidad y de los saqueos de la semana pasada, la mandataria brindó en la Casa Rosada un discurso que alcanzó los 50 minutos, en el que envió una advertencia al movimiento peronista y sindical opositor y volvió a cuestionar a los jueces.
"Lo que se intentó hacer es una versión decadente, una mala copia de lo que sucedió en otros momentos históricos del país. Este es un manual de instrucciones: saqueo, violencia y desestabilización del Gobierno que tiene su historia y que se inauguró el primer tomo en el final del gobierno del doctor (Raúl) Alfonsín", apuntó la mandataria.
En este sentido, Cristina Kirchner denunció que "hay sectores que al no poder conciliar con los votos recurren a esto", y aseguró que "se quiso parodiar lo que había sido el 19 y 20 de diciembre cuando el país realmente se incendiaba".
La mandataria habló de una "articulación entre sectores políticos y sindicales" como la principal instigadora de los saqueos del pasado 20 y 21 de diciembre, y a esos actores pidió que "formen un partido político, pero que no utilicen la marginalidad", para lograr sus objetivos.
"Los saqueos y la articulación de sectores políticos y sindicales con sectores de marginalidad no tiene nada que ver con la política ni con el peronismo", subrayó la mandataria, que apuntó directamente contra Camioneros, aunque evitó nombrarlos puntualmente y recurrió a contar un episodio ocurrido en Campana durante los saqueos.



