Este año, mermó en relación a otros años pasados, la cantidad de heridos por el uso de la piroctenia, cosa destacable ya que se ve que las campañas de prevención dan buenos resultados.
A pesar que comerciantes de estos artículos nos comentaban que había una venta casi récord de los mismos, se podía suponer que una gran cantidad de personas se viera afectada con algún tipo de problemas de salud.
Sin embargo, como decimos, solo hubo dos vecinos que debieron ser asistidos: uno por la estampida de un corcho que pegó en un ojo de quien abría una botella, siendo conducido de inmediato para su atención y derivado luego a un centro especializado de ojos pero despúes se le dió el alta. Y por poritecnia un hombre herido en una mano pero que se lo atendió y volvió a su casa.
Por supuesto que se deben redoblar los esfuerzos para fin de año y extremar precauciones para evitar problemas.



