Qué alegría me da reencontrarnos una vez más, desde este espacio que tantas satisfacciones nos está dando en el 2012. Se aceptan ideas sugerencias para una propuesta 2013. Comuníquense.
Justamente de eso vamos a hablar hoy: hay que saber llegar al otro. Y esto no es aplicable solamente en la escuela, entre alumnos y docentes.Se hace extensivo a todo ámbito de la vida.
Si queremos que alguien se comunique con nosotros, si necesitamos comunicarnos nosotros con él, empecemos por dar el primer paso.Cuando hay un acercamiento franco, sincero, respetuoso y hasta afectuoso , difícilmente la otra persona nos rechace. La pregunta oportuna, la muestra de interés, la evidenca del esfuerzo por llegar a una meta, obtienen respuesta por parte del otro.
Es muy importante que la persona a la que queremos llegar, padre, docente, directivo, superior, compruebe que para nosotros su opinión, su guía, su asesoramiento, importan. Esto evidencia que los "registramos", y entonces ellos también "nos registran".La falta de atención inhibe toda posibilidad de comunicación superficial, mucho menos nos va a permitir establecer vínvulos o relaciones más profundas.
Es importante ponerse en el lugar del otro , pensar cómo me sentiría o reaccionaría yo , si alguna persona me trata con "esos modos", o me habla en "esos términos" o me hace "esos gestos"...Seguramente mal, ofendido o dolido. Entonces, ¿ por qué el otro no va a reaccionar igual?
Llevado a la escuela, todo eso hace al aspecto actitudinal, y es evaluado. Por ej.: un trabajo con varios borradores o intentos previos, hasta llegar a una versión definitiva, con mucho material de consulta o citas , se traduce como ESFUERZO. Tal vez el resultado final no fue óptimo, pero todo el recorrido previo vale y se tiene en cuenta.
No alcanza con aprender contenidos, estamos formando personas.Entonces, recordemos que las palabras duelen, lastiman, ciertos gestos y apodos ofenden, alejémos nos de la agresividad y recuperemos un clima de trabajo armónico, sinérgico (o sea tirar todos juntos para el mismo lado tendiendo al bien común.) Esto ayuda no solamente a progresar en el estudio o trabajo, sino a vivir mejor.
Como les digo siempre... a aplicarlo ; Dios quiera que llegue en un momento oportuno para replantear el fin de ciclo. Todavía estamos a tiempo,es una actitud inteligente equivocarse, reconocerlo, disculparse y comprobar que terminamos el año con mejores relaciones humanas que cuando comenzamos.Eso se llama CRECER.¡Hasta la próxima!.
Prof María Susana Arcos de Cominguez.
Prof. Nac. sup. Cast., Lit. y Latín. INSP
masuarcos@hotmail.com
Consultas y asesoramientos personales.



