¡Hola, gente del domingo! ¿Cómo están? Espero que todos bien, con ganas de seguir aprendiendo. A propósito de aprender...Esta es la Semana del Docente y me imagino que habrán saludado el 11 a los maestros, el 13 a los bibliotecarios, el 15 a los preceptores y el 17 nos toca a los profesores. Espero no haberme olvidado de nadie, y a las docentes de nivel inicial cuya fecha es en abril saludémoslas también porque en síntesis todos somos educadores, desde distintos roles y etapas de la vida. Los que no lo hicieron, están a tiempo. Nunca olviden que somos quienes somos por la familia y por la escuela. Mientras exista un niño, siempre necesitará un maestro.Razón de más para dignificar y rejerarquizar nuestra noble profesión y en especial un beso a quienes fueron mi modelo a seguir.¡Gracias a Dios por haberlos cruzado en mi vida!
Luego de esta invitación a la reflexión, viene una segunda parte dedicada específicamente hoy a los informes, un tema muy pedido por uds. Acordemos que cuando debemos redactarlos tenemos más dificultades que las esperadas y debemos realizar lecturas, re-lecturas,escrituras y re-escrituras.
Definamos informe como un texto académico dirigido a un destinatario especializado (es decir que maneja cierta terminología), que expone conceptos sobre un determinado tema y además tiene una postura al respecto. Por lo tanto, se debe usar lengua escolarizada, terminología específica y en ningún momento caer en vulgarismos.¡ Nunca se debe perder de vista el destinatario de un texto!
Previa a la elaboración del informe, debe existir una investigación seria y rigurosa sobre el tema a tratar, luego se brinda la información en forma clara y precisa pero además se AGREGA EL PUNTO DE VISTA PERSONAL Y SE LO FUNDAMENTA.Por eso decimos que son textos expositivo-argumentativos, ya que cuentan con secciones que exponen e informan y otras en las cuales se opina con arguentos sólidos a favor o en contra.
Es muy útil elaborar informes porque para hacerlo necesitamos: recolectar información, analizarla, ordenarla, desechar algunos datos, profundizar en otros y ampliar conocimientos para poder recién después de todo esto opinar.
Como todo texto de estudio, es aconsejable:
En primer lugar, planificar la tarea.
Luego redactarla en borrador siguiendo la estructura:introducción, desarrollo y conclusión.
Finalmente, se pasa a la corrección.¡No dejar de hacerla! Es el momento en el que comprobamos si el texto cumple con lo enunciado en la introducción, si la información es suficiente y está bien ordenada, si está organizado según la estructura de un informe, revisar vocabulario, ortografía, puntuación y contemplar la necesidad de agregar fotos,gráficos o ilustraciones.
Siguiendo estas pautas, estoy segura de que todos lo pueden hacer. ¡Manos a la obra, y hasta la próxima!
María Susana Arcos de Cominguez.
Pro. Nac Sup. de Cast., Lit. y Latín.
masuarcos@hotmail.com.Entrevistas.



