Buenos Aires, (NA)- Las estaciones de servicio de GNC corren el riesgo de «colapsar» por el aumento de más del 300 por ciento en el precio del gas y esperan un guiño del Gobierno para trasladar lo antes posible ese incremento a los surtidores, aseguraron ayer directivos de esa actividad.
El titular de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines (CECHA) de Argentina, Oscar Díaz, advirtió que «de ninguna manera» los estacioneros prestaron su conformidad para la suba del 316% en el precio del gas natural en boca de pozo, como había asegurado la mandataria Cristina Kirchner al anunciar el incremento. «No hubo ningún acuerdo como dijo la Presidenta.
Nosotros de ninguna manera podríamos admitir un aumento tan significativo de nuestros costos, superior al 300 por ciento», remarcó Díaz, en declaraciones a Noticias Argentinas.



