Algunas personas suelen aceptar como verdades indiscutibes datos o comentarios que van circulando por los medios de comunicación sin chequear las fuentes que las difunden ni las intenciones que hay detrás,
Desde hace tiempo ya, la vida me enseñó a transmitir solo lo que he podido experimentar en mi propia vida.
Hace unos diez años compré un libro: "La Biblia de las Vitaminas" en el cual me enteré a grandes rasgos de los principios de la medicina ortomolecular, Allí leí que fue el eminente científico Linus Pauling (dos veces Premio Nobel) el primero en acuñar el término "ortomolecular".
El año pasado, a raíz de un grave problema de salud decidí que profesionales de esta medicina podían ayudarme de manera eficaz.
Ni la Alopatía ni mis básicos conocimientos ayurvédicos ni todo el "chamuyo" de gurúes mediáticos me iban a sacar adelante. (Intuición nomás o sentido común?) Yo sabía que para curarme debía reactivar y fortalecer mi sistema inmunológico. (Los tratamientos convencionales hacen xactamente lo contrario).
Muchos que nos han pasado por una experiencia similar, asocian la palabra "ortomolecular" con la frivolidad mediática de los "personajes" que se hacen tratamientos "antiage" (esto quita seriedad al asiento).
En verdad, ellos usan los "efectos colaterales" de megadosis de nutrientes como la vitamina C que en dosis adecuadas acaba por siempre con la constipación crónica (haciendo innecesarias las terapias colónicas) y mejora piel, pelo, etc.
Todo esto no es nuevo, más bien diría que es poco conocido y está poco difundido.
Nadie debe automedicarse.
Cro que el desafío de los médicos interesados en el tema es abrir su mente y capacitarse para atender las nuevas demandas de sus pacientes más informados.
Bioquímica Mónica A. Rímoli
Postgrado en Medicina Ayurveda (U.B.A.)



