En la actualidad, tener a cargo niños para iniciar en el deporte, no es tarea fácil, sus conductas traídas de su propio ambiente familiar, el descubrimiento de un segundo mundo social, recordemos que el primero es la misma familia, sus miedos a lo nuevo, sus dudas a lo desconocido, su inspección del lugar donde se desarrollara deportivamente, sus nervios y su vergüenza. Todo esto trae en la mochila del primer día, para esto debe haber un persona preparada para recibirlo. Pero si es difícil encontrar el camino para ver crecer paulatinamente y deportivamente a un niño, lo es mas aun hacerlo con adolescentes.
Hoy, viviendo en un mundo mediatizado, de alta tecnología, donde los medios audiovisuales salen a la caza indiscriminada de ese sector rebelde y contestatario, intentar que ese adolescente priorice el deporte de competición con todo el sacrificio que ello le implica y lograr que se proyecte a un hombre de bien, resultaría un lucha desigual entre el entrenador y los padres versus el entorno publicitario, político y social actual que lo rodea y produce.
Para estos adolescentes se debe estar plenamente preparado. Hoy, en la actualidad, donde en vez de ir hasta la casa de un amigo se fijan a ver si están conectados así no caminan, donde el mate dejó de ser el eje de unión y amistad y es la cerveza "el sabor del encuentro " y la televisión muestra alcohol, sexo fácil, derroche, delincuencia juvenil que les permite obtener dinero sin esfuerzo. Ellos, los adolescentes que quieren volver a la infancia de pocos desafíos y a la vez ser los adultos para obtener lo que hoy tienen prohibido, si no tienen un conductor y un comunicador en la casa y un formador, un motivador y verdadero docente en el campo de deportes, el camino que seguirá es predecible y distinto a lo esperado
Intento decir que la comunicación con el adolescente debe ser clara, fluida, concisa, concreta, directa, casi a diario, sin nervios, a su modo y a su idioma, pero ésta primera etapa debe ser en el hogar, el desafío inicial está en sus padres y en su grupo familiar. Que a veces sintamos que no escuchan, que le entra por un oído y le sale por el otro, que su frase preferida sea"…no necesito mirarte para escucharte…" y sigue mirándose la zapatilla mientras los padres le hablan y hablan. Que están esperando que le prohibamos para que en su rebeldía vayan y lo hagan bajo su lema " prohibime que yo después lo hago", todo ésto está en juego, pero deben saber los padres que tienen un socio y es el entrenador, que debe conducir y no dirigir, que debe luchar a la par para evitar muchísimas cosas mas que lo alejarían del deporte sano. Las noviecitas, los derecho a roce, futuro sexo inseguro y prematuro, las salidas, el alcohol, drogas y la lista sigue
Hoy por hoy el adolecente deportista está muy tentado, todos fuimos adolescentes rebeldes e irrespetuosos de los valores de los adultos, siempre fuimos igual, pero el medio en el que se mueven es el que ha cambiado, y el adolescente es la presa pricipal. Padres y entrenadores no sean también ustedes una presa fácil ni quieran ser adolescentes…no podrán
HASTA LA PROXIMA
NESTOR OSCAR BUERI
Observador Profesional de Grupos
nbueri_ps@hotmail.com



