Buenos Aires, (NA)- La seguridad volvió a quedar ayer al tope de la agenda bonaerense, luego de que el asesinato de dos comerciantes en Cañuelas desatara fuertes protestas de vecinos de ese partido, quienes increparon a funcionarios y reclamaron la renuncia de la intendenta Marisa Fassi.
Tras los crímenes ocurridos este domingo por la noche, el ministro de Justicia y Seguridad, el gobernador Daniel Scioli envió a la plana mayor de su Gabinete a la localidad, ante el creciente reclamo de los vecinos, que se extendió durante toda la jornada.
Fuentes de la Gobernación afirmaron a Noticias Argentinas que Scioli se encontraba "pendiente" de los sucesos en ese partido, adonde envió a su ministra de Gobierno, Cristina Álvarez Rodríguez; al de Seguridad y Justicia, Ricardo Casal; y al de Asuntos Agrarios, Gustavo Arrieta, quien se desempeñó como intendente de Cañuelas hasta que pidió licencia y en su reemplazo asumió su esposa Marisa Fassi.
Crean una Mesa de trabajo para reforzar la seguridad, tras el doble crimen de Cañuelas
El jefe de la Policía Bonaerense, Hugo Matzkin, le comunicó ayer a los vecinos de Cañuelas la creación de una mesa de trabajo para reforzar la seguridad en la zona, al tiempo que remarcó que trabajan para esclarecer el crimen.
Fuentes policiales revelaron que el ministro de Justicia y Seguridad provincial, Ricardo Casal, sigue atentamente las instancias en el lugar y para ello encomendó a Matzkin y al jefe Departamental San Vicente, comisario inspector Ariel Morlini, para que les comenten sobre las iniciativas.



