Luego del análisis detallado de las principales técnicas -algunas de ellas novedosas- y de los principales recursos que caracterizan la narrativa de postguerra -específicamente de la narrativa de Carmen Martín Gaite-, nuestro propósito es ampliar dicho análisis.
En RETAHILAS el tema que prevalece y sobre el cual se reflexiona es el lenguaje. Carmen Martín Gaite opone lengua oral y lengua escrita (oralidad versus escritura). Ella otorga un valor muy importante a la oralidad. Considera que una historia es historia en tanto es contada y escuchada. Vale decir, es historia en tanto existe un sujeto que la enuncia y existe un sujeto con función de receptor. Demás está aclarar que la búsqueda del interlocutor es fundamental para Martín Gaite.
Por su parte, José Antonio Marina habla acerca de la tensión entre memoria e invención al contar una historia y acerca de contar bien. Estos conceptos se ven reflejados de manera clara en la siguiente cita:
"Además, oye, es que todo el año pasado me tenían aburrido en casa con las versiones contrarias que se traían sobre vuestra separación, que si tenía la culpa Andrés, que si tenías la culpa tú, Colette y papá es horrible, andan siempre a vueltas con eso de las culpas se hable de quien se hable; pero ¿qué culpas?, ¿quién tiene la culpa de nada?, a mí me ponen frenético, en vez de contar la historia clara, que te interese, que saques algo en limpio de los motivos, del alma de la gente, lo que sea, pues no, parece que lo único que importa es descubrir a un culpable y a la víctima entregarle la palma del martirio (...)".
Martín Gaite -a través del personaje de Eulalia- considera que las palabras trasmitidas oralmente dan vida y la lengua escrita es sinónimo de muerte. En relación a la escritura y la muerte, ejemplificamos:
"Los libros, allí arriba, en el ángulo, supongo que en el estante vacío donde sólo quedan unas revistas alemanas que no se llevó Andrés y que voy a tirar, ése será su sitio porque no tengo otro, y bien sea tratando de exteriorizarlo, bien guardando silencio, me volverá a asaltar mi deuda con el tiempo, la que me ha traído aquí, y hasta tal vez decida en el mismo momento pedir auxilio a esos libros cerrados, abrirlos, removerlos, y los quiera bajar, sacarlos de sus nichos".
Martín Gaite apela en forma constante al receptor de las palabras emitidas por el hablante. Con ello, Martín Gaite lo que hace es resaltar la necesidad de diálogo ante una sociedad donde prevalece la incomunicación.
En RETAHILAS es importante el fuego en tanto elemento que alude a la vida que emanan las palabras producidas en forma oral. Mientras que la escritura implica que la persona realice un proceso de lectura en forma aislada. En consecuencia, la lengua escrita aísla a la persona de la sociedad. Por el contrario, el diálogo permite la integración.
Es notable la importancia que el personaje de Eulalia le otorga a la lectura:
"Son recuperables las primeras lecturas, puedes reconstruir el argumento de alguna de ellas, incluso página por página, pero la relación apasionada con aquellos personajes es lo que ha roto para siempre (...)".
En esta cita, Eulalia remite al lenguaje oral, en el sentido que las distintas lecturas de un mismo libro se hallan en relación a las distintas emisiones de una misma oración. Cada emisión de una misma oración es única, no se repite (pueden repetirse las mismas palabras, pero el tono, los gestos, el contexto de situación comunicativa cambian). Con respecto a las lecturas de un mismo libro ocurre algo similar. Las primeras lecturas son "irrecuperables" puesto que las interpretaciones y las emociones que surgen ante las primeras lecturas no serán idénticas a las interpretaciones y emociones que surgen en lecturas posteriores.
Respecto a la lectura, consideramos relevante la siguiente cita:
"(...) leer era acceder a un terreno en el que se ingresaba con esfuerzo, emoción y destreza, terreno amenazado y siempre a conquistar, a reinventar y defender, y años más tarde supe también que la puerta de ingreso a este recinto, además de secreta debía ser empujada preferentemente de noche, como la de amor, y llegué a identificar el bebedizo de la lectura con el de la noche, les reconocía un sabor parecido, idéntico misterio (...)".
En esta cita se hace referencia -primero- al esfuerzo cognitivo y a la habilidad que requiere la lectura. Segundo, la lectura es comparada con el amor y la noche, otorgándole -de esta manera- una connotación de misterio, de entrega absoluta. Vale decir, Eulalia le otorga a la lectura un carácter sublime.
También en el texto se alude a los cambios lingüísticos que se producen a lo largo de la historia. Citamos:
"¡Qué pena que no se animara Pablo a venir!, y fíjate, estuvo a punto, claro que ya la conversación no habría sido esta misma que tenemos, ni mejor ni peor, habría sido simplemente otra, pero pienso que le hubiera gustado enterarse de que entusiasmo quiere decir "endiosamiento", siempre anda a vueltas con las etimologías, a lo mejor lo sabe, aunque no creo, me lo habría dicho".
Paralelamente a los cambios estéticos y tecnológicos, se producen cambios a nivel lingüístico. En la cita recién expuesta se hace referencia a una nueva acepción de la palabra "endiosamiento". El personaje de Germán explica que endiosamiento significa fascinación, entusiasmo.
Ana Carolina Erregarena
Licenciada en Letras (UBA, 1999)



