En la segunda sesión plenaria del G20, el premier británico le exigió a la Presidente que respete el referéndum de los isleños. La jefa de Estado quiso darle las resoluciones de la ONU que instan a dialogar y el líder inglés se fue.
"La Presidente, que justo tenía entre sus papeles un sobre con todas las resoluciones de Naciones Unidas sobre Malvinas, le dijo que se las quería entregar" en mano a Cameron –prosiguió Scoccimarro– y que "lo que realmente se debía respetar eran las casi 40 resoluciones de las Naciones Unidas y del Comité de Descolonización".
Siempre según el relato del secretario de Comunicación Pública, el primer ministro británico le contestó que "no iba a hablar sobre soberanía", a lo que la jefa del Estado le respondió que "sólo quería dialogar tal cual lo ordena Naciones Unidas y que le quería entregar el sobre en mano". Cameron se negó a recibir los documentos y se retiró del lugar en el que se encontraba.



