En Campana desde pasadas las 15.00 de ayer quedó totalmente interrumpido el ingreso y salida de camiones de la refinería de Esso.
El Sindicato de Camioneros, pese a la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo, dispuso un paro nacional de la rama transporte de combustibles, que durará hasta el viernes a las 11, y bloqueó la refinería Campana de la ESSO.
Representantes del gremio se movilizaron sobre la avenida Larrabure e Irigoyen desde pasadas las 15.00 de ayer y declararon el estado de asamblea permanente, paralizando la salida de combustible de la refinería. Fuentes del sector de combustibles descartaron que haya un desabastecimiento, al menos, en el corto plazo.
El titular de Camioneros, Pablo Moyano, confirmó la extensión de la medida de fuerza -que sólo se estaba aplicando en Entre Ríos- a pesar de que el vicepresidente Amado Boudou, en ejercicio de la Presidencia por el viaje de Cristina Kirchner a México, había advertido que aplicaría la Ley de Abastecimiento en caso de que el gremio endureciera su postura, lo que finalmente sucedió.
Ayer a la mañana el ministerio de Trabajo había dictado la conciliación obligatoria en el conflicto salarial. Según se indicó a través de un comunicado, "la conciliación obligatoria es por 15 días hábiles a partir de la medianoche (pasada) y se adoptó ante la medida de fuerza del Sindicato de Camioneros con el fin de mantener la negociación en un clima de paz social".
"La paritaria se desarrolla para renovar el acuerdo anterior que vence el próximo 30 de junio y, por la falta de entendimiento en la negociación en curso, el sindicato camionero decidió el paro en la rama de transporte de combustible, debido a que aún no habían recibido notificación de la conciliación obligatoria", se explicó.
No obstante, se aclaró que, a partir de la medida adoptada por la cartera laboral, se deja "sin efecto el paro programado para el día de la fecha" en reclamo de un aumento salarial del 30 por ciento.
El secretario adjunto del gremio, Pablo Moyano, reclama además que se elimine el pago del Impuesto a las Ganancias a los trabajadores y los topes para el cobro de asignaciones familiares.
El lunes, en la segunda ronda de negociaciones de la paritaria salarial de Camioneros terminó igual que la primera: en un fracaso. La cámara que agrupa a las empresas de autotransporte de cargas (Fadeeac) ofreció una suba del 21 por ciento en tres tramos, es decir tres puntos por arriba de la oferta que había realizado el jueves de la semana pasada.
Pero Pablo Moyano, hijo mayor del jefe de la CGT y número dos de Camioneros, rechazó la propuesta apenas la escuchó: "Es una burla", argumentó. Y amenazó con la realización de paros sorpresivos en todo el país.
Los camioneros se mantienen en asamblea permanente en la zona de Larrabure.
La medida se mantendría hasta el viernes inclusive.
El líder del sindicato local encabezó la protesta que continuaba anoche en la zona de acceso al puerto local.



