El perfeccionismo, es la creencia de que la perfección puede y debe ser alcanzada.
Pero terminan diciendo: No me da tiempo…, no voy a poder…, no quiero equivocarme, que pensaran de mi?, me quedare solo/a, no valgo, y si estoy enfermo?, debería hacer esto, me siento culpable, como puede pasarme esto a mí?, como ha podido comportarse así conmigo, no puedo vivir sin…, yo controlo…, tengo que controlarlo todo, no soporto esto...etc., etc.
El perfeccionista tiene que llegar a ver con claridad que la aceptación de la realidad y la conformidad de quien espera de la vida lo que pueda ofrecerle, superándose en lo posible, pero sin perder la alegría y el disfrute de lo que se es y de lo que se tiene, es la manera más sensata, sana e inteligente de vivir.
A cambio de hacerlo todo perfecto, el perfeccionista vive en continua insatisfacción, tensión y preocupación ya que se siente juzgado y criticado tanto personalmente como por los demás, lo cual le impide lograr la felicidad que busca toda persona.
Casi todos conocemos a perfeccionistas como el que se empeña en sacar sobresaliente a toda costa, quien se pasa horas maquillándose antes de salir de casa, el que tarda un siglo en preparar las maletas, el ama de casa que limpia y relimpia sin descanso, el deportista que vive para su marca, aquellos que se desgastan siguiendo normativas sin fin.
Las personas perfeccionistas son caldo de cultivo para los trastornos de ansiedad, trastornos de alimentación y enfermedades psicosomáticas.
Si quieres tener calidad de vida, ese perfeccionismo tiene que disminuir, no es excusa creer que uno es así, que ha nacido así, y que no puede cambiar.
Dios nos ha llamado para que seamos libres y tengamos libertad en toda área de nuestras vidas. Pero Satanás, si no puede evitar que lleguemos a ser cristianos maduros, tratará de mantenernos en esa esclavitud.
Deje que Jesús le mire a los ojos, y escúchele decir: "Yo te amo y te acepto. No te amo porque eres valioso. Eres valioso porque te amo. Solo el ojo de Dios, nos da la aprobación perfecta, y perfectos solo por el amor de Jesucristo, que en su perfecto amor, ve nuestros errores como la maravillosa oportunidad de aceptarnos tal y como somos, y con esa misma debilidad la apertura milagrosa para mostrar su compasión, misericordia, y bendición, para decir que a los que amamos a Dios todas, las cosas nos ayudan a bien, la clave del cristiano para vencer los problemas del perfeccionista, esta en rendirnos totalmente a Dios.
Dios pide que le ames con todo tu corazón. La persona que ama a Dios anda por un camino diferente del perfeccionista. Todos los hombres de Dios que la Palabra señala como gente que agradaron a Dios ninguno fue perfecto. No obstante Dios no los eliminó porque estos hombres imperfectos se sujetaron en diferentes maneras a la voluntad de Dios y dependieron de su creador en los momentos más oscuros de sus vidas.
¿Quieres dejar de ser esclavo/a del perfeccionismo? Ten un encuentro con Jesucristo.
Busca una iglesia que enseñe la Palabra de Dios, "La Biblia"
¡Que Dios te bendiga!. y Hasta la próxima semana, si Dios lo permite.
Luís Rodas
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