La expropiación de YPF y la política comercial configuran un escenario conflictivo para el país con Europa (España), Estados Unidos y Brasil.
La expropiación de YPF, que le generó al Gobierno una corriente de simpatía a nivel interno, amenaza con provocarle más de un dolor de cabeza en el plano internacional, luego de los pronunciamientos de los Estados Unidos y Europa. Pero la política comercial del kirchnerismo también provoca cortocircuitos con Brasil, el principal socio de la Argentina en la región.
De hecho, el Gobierno de Dilma Rousseff acaba de amenazar con "dificultar" el ingreso de productos argentinos si la administración de Cristina Kirchner no levanta las restricciones a sus exportaciones de carne de cerdo. La advertencia fue realizada por el ministro de Agricultura del país vecino, Mendes Ribeiro Filho.
Mientras tanto, el Gobierno de España asegura que cuenta con el compromiso de los Estados Unidos para trabajar de manera conjunta en acciones contra la Argentina por expropiar la participación accionaria de la compañía Repsol en YPF. Lo afirmó el ministro de Relaciones Exteriores español, José Manuel García-Margallo, luego de mantener un encuentro con la secretaria de Estado de los Estados Unidos, Hillary Clinton, en Bruselas.
"Vamos a explorar todas las vías en las que podamos colaborar juntos para restablecer la legalidad internacional", acotó el funcionario ibérico, según reprodujo la prensa española. El ministro añadió que los dos países van a analizar "en qué podemos trabajar en el Banco Mundial, en el Fondo Monetario Internacional, en el G20, en el Club de París, en cualquier otra institución en que se pueda ejercer una acción para intentar que el gobierno de la Argentina rectifique".



