Buenos Aires, (Especial de NA por Martín Hermida)- Legisladores argentinos y británicos, junto a diplomáticos, ex funcionarios, economistas y analistas políticos, participaron en un encuentro del cual surgieron frutos positivos en cuanto a posibles avances en la relación entre los dos países y también en las conversaciones con los habitantes de las Islas Malvinas, aunque todavía la cuestión de la soberanía sobre el archipiélago -eje de la disputa entre ambas naciones- sigue siendo una piedra en el camino.
Más allá de ese espinoso tema y de la persistencia en las posiciones sostenidas históricamente por los dos países, durante esta reunión, realizada el fin de semana pasado en esta Capital, hubo una coincidencia casi unánime: es posible mejorar las condiciones de acercamiento entre argentinos y británicos e incrementar el diálogo, aún en torno a las cuestiones referidas a las Islas.
Algunos de los participantes por el lado argentino señalaron a Noticias Argentinas que el encuentro -auspiciado por el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI)- sirvió también para marcar un acercamiento con los isleños (hubo dos representantes de los habitantes de las Malvinas en las reuniones) y dejar sentadas las bases para un ¨mayor compromiso¨ en algunos aspectos, como por ejemplo el tema comercial.
En este marco se inscribe también otro hecho a tener en cuenta: desde el lunes próximo y hasta el viernes 7 se realizará en aguas del Atlántico Sur un ejercicio militar bautizado ¨Milenium II¨, del cual participarán en forma conjunta hombres de la Armada y la Fuerza Aérea de Argentina y Gran Bretaña.
La primera edición de esos ejercicios se había desarrollado en 1999, y este segundo capítulo se hará apenas unos días después de la conferencia llevada adelante entre parlamentarios y dirigentes de ambos países, constituyéndose además, según analistas locales, en ¨una evidencia muy concreta de los avances logrados y la posibilidad de que se sigan produciendo en otros campos¨.
¿Pueden todos estos datos conformar un panorama que permita avizorar, en el horizonte cercano, un cambio de postura de parte de los ingleses, en especial en la cuestión Malvinas?. Ateniéndose a lo que señalan los propios dirigentes británicos, la respuesta, hoy en día, sería que no, aunque nada puede asegurarse en un futuro más lejano.
Michael Portillo, uno de los ingleses que estuvieron el fin de semana pasado en Buenos Aires participando de la Conferencia argentino-británica, actual legislador conservador y ex ministro de Margaret Thatcher y John Major, puso las cosas en claro en relación a las discusiones por la soberanía de las islas: ¨Ni la Argentina ni Gran Bretaña han cambiado su posición. Los reclamos no han variado y no van a variar¨, sostuvo luego de participar del encuentro.
Y si bien ese parece ser el punto de partida a partir del cual pueden estructurarse todas las demás conversaciones, Portillo señaló que es importante aceitar los vínculos entre el continente y los habitantes de las islas -en su mayoría reacios a todo contacto, en especial después de la guerra de 1982- y no dejar que la discusión por la soberanía impida avanzar en otros aspectos.
Para el politólogo Rosendo Fraga, uno de los disertantes en el encuentro organizado por el CARI -en rigor el octavo que se realiza desde 1990 a la fecha- Portillo ¨planteó con franqueza que América del Sur hoy tiene una baja prioridad para su país¨, aunque eso podría variar.
¨De su exposición -señaló Fraga a NA- surge que la actual posición de Gran Bretaña presenta tres oportunidades para la construcción de una agenda positiva entre la subregión y su país. La primera es la posición británica favorable al libre comercio en el contexto europeo, la cual coincide con el reclamo de América del Sur de una mayor apertura. La segunda, es el carácter multicultural, multireligioso y multirracial que está teniendo Gran Bretaña, lo cual le da una gran apertura para las relaciones fuera de Europa. Y la tercera, es que su país tiene una política más liberal que el resto del continente en materia de inmigración, lo cual favorece las relaciones con regiones como la nuestra¨.
En la reunión hubo también dos representantes de los malvinenses: Tony Blake, un británico que lleva más de 30 años viviendo en el archipiélago, y Terry Betts, malvinense de cuarta generación. Sobre ellos, Fraga subrayó que ¨mostrando una evolución muy positiva, aceptaron dialogar con los argentinos sobre la posibilidad de avanzar en relaciones concretas, como el transporte, las comunicaciones y el comercio¨.
Otro de los participantes del encuentro, el diputado Carlos Raimundi, integrante de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara baja, señaló a NA: ¨Esta no era una reunión con facultades resolutivas en la cual fuera a decidirse algo importante, pero más allá de eso fue relevante a nivel del diálogo que se generó. No creo que se vayan a producir avances sustanciales ni modificaciones fundamentales, pero sí se notó una predisposición a dialogar¨.
Para Fraga, el encuentro desarrollado en Buenos Aires ¨muestra que existe la posibilidad de construir una agenda positiva entre la Argentina y Gran Bretaña que se proyecte hacia América del Sur, mientras que el problema de Malvinas, que ha dejado de ser un obstáculo para esta relación desde comienzos de los años 90, plantea posibilidades concretas de avances, más allá de las discusiones sobre la soberanía¨.
Con el antecedente todavía fresco de los dos encuentros privados que mantuvieron en junio pasado el presidente Néstor Kirchner y el primer ministro británico, Tony Blair, en Londres, las relaciones entre los dos países parecerían cobrar un nuevo impulso. El futuro dirá si ese empujón también alcanzará a remover las estancadas discusiones por las islas, en el marco de una disputa que ya se cobró cientos de vidas.



