Una vez más, como lo venimos haciendo todos los años, convocamos a este acto la presencia de un creador, de un artista, con el objetivo que sus palabras nos ayuden a seguir construyendo nuestro perfil institucional.
Esta práctica de convocar artistas, que comenzamos allá por 1995, con el pintor Pérez Celis, contiene sustancialmente elementos alumbradores, porque los artistas, al decir de Atahualpa Yupanqui son "una lámpara milagrosa que el pueblo usa para encontrar la belleza en un camino, la soledad, el miedo, al amor o la muerte". También sabíamos que sus palabras, sus reflexiones, sin la intermediación interpretativa de teóricos o críticos, seria para todos nosotros, un formidable instrumento para imprimir a nuestro perfil institucional una clara identificación con la Cultura Nacional y Americana.
Transitábamos en aquellos años, el meridiano de la implementación de las recetas más duras de la globalización y el capitalismo salvaje. Se había logrado profundizar e institucionalizar en el marco de la Democracia, lo que la Dictadura Cívico-Militar, 15 años antes, había impuesto a sangre y fuego. La connivencia de los medios masivos de comunicación contribuía con todo su peso, a la construcción cultural que necesitaba el Liberalismo Salvaje para imponer su ideología y a anestesiar conciencias. De esta comunidad de intereses devenían las ideas de "Aldea Global", "Muerte de las Ideologías", "Soberanía Flexible" etc. El objetivo era claro: generar formas de consenso para potenciar valores sociales y económicos que les permitan llevar adelante sus propósitos: desmantelamiento del Estado y del aparato productivo, enajenación del Patrimonio Nacional, entrega de los recursos naturales, todo esto, obviamente, con el consecuente empobrecimiento y marginación de bastos sectores sociales de nuestro país.
Este "Modelo" también tuvo una estrategia hacia la Cultura. Al concebirla como un producto ornamental, global, sin tiempo ni espacio, uniformadora, potenciando valores y productos elaborados en otras centrales, escamotaban, concientemente, todos aquellos que se generaba espontáneamente en nuestro territorio.
Ese era el escenario dominante de aquella década, que como la del 30, también podemos denominarla "Infame". Parecía que no podíamos intentar nada más allá del marco impuesto. Todo parecía irremediablemente terminado, nos decían que era "el fin de la historia", "la muerte de las ideologías". Pero cuando parecía que no teníamos salvación, apelamos a hombres y mujeres que desde el ostracismo, tenían otra visión de los valores sociales y culturales de los establecidos en ese momento. Así comenzaron a aparecer los Miguel Ángel Estrella, los Carella, los Jauretche, los Carpani, los Farias Gómez, los Héctor Negro, Alicia Tercian y una treintena mas de maestros que con su presencia y sus palabras, solidariamente, nos permitió resistir la impregnación que desde todos los factores del poder nos llegaban.
Hoy la mayoría de los argentinos sabemos muy bien que no fue fácil llegar a este dia. Tuvimos que atravesar por mucho dolor y la conmoción de la crisis del 2001 que hizo saltar por los aires ese Modelo de injusticia. Muchas fuero las complicidades y cobardías que tuvimos que atravesar para llegar hasta acá y lo que se hubiera podido hacer o impedir con tan solo un poco mas de decencia y dignidad.
Es por eso que hoy podemos exhibir con orgullo en nuestra institución, los nombres de acepción que pasaron por esta casa de estudio. Y lo hicieron con el solo interés de plantar tercamente sus voces discordantes.
Es por eso que hoy, en otro marco social y político, recibimos con gran orgullo y satisfacción a dos artistas que desde su particulares disciplinas aportaran al fortalecimiento de nuestra identidad, ellos son los maestro LEO VINCI y "PEQUE" CORIA.
Quiero señalar el orgullo y profunda satisfacción que ciento también en lo personal, porque ambos están instalados en un lugar muy preciado de mi vida. En el caso de LEO porque fue mi maestro allá en la querida Escuela Prilidiano Pueyrredon, porque recuerdo sus sustanciales clases, (una especialmente sobre la escultórica Egipcia), y porque tuve el privilegio de compartir, hace poco tiempo, un proyecto (artístico-militante), que significaría colocar en el lugar, que física e históricamente se merece, a unas de las figuras mas importante del Pensamiento Nacional. Y finalmente porque lo veo como lleva, como una flor en el ojal, el orgullo de haber sido expulsado de sus cátedras por la última dictadura Cívico-Militar y eso, eso lo pinta de cuerpo entero.
En lo relativo a "Peque" porque desde la ternura y sensibilidad de su condición de hombre y artista, fue para mi, un puente insustituible en la relación con uno de mis hijos. Por todo ello queridos Maestros, queridos Amigos, muchas gracias por estar acá.



