Buenos Aires, (NA) El Gobierno salió ayer a despegarse de la empresa Trenes de Buenos Aires (TBA), que quedó bajo la lupa luego del trágico accidente ferroviario en la estación de Once, aunque aclaró que una eventual rescisión quedará supeditada a lo que resuelva la Justicia en el caso.
El ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, aseguró que el Gobierno no tiene "esquemas de protección" para las empresas concesionarias y remarcó que se tomarán "las medidas necesarias en el marco de la decisión judicial".
"No se generan esquemas de protección para nadie, vamos a tomar las medidas necesarias en el marco de la decisión judicial, en el marco de la ley", aseguró De Vido en contacto con la prensa en el Ministerio de Economía.
Fuentes oficiales indicaron a Noticias Argentinas que la relación del Gobierno con los empresarios Cirigliano, a cargo de TBA, es muy buena, pero dejaron entrever que un accidente de esta magnitud puede provocar el fin de la concesión.



