Tarde del miércoles 14 de febrero de 1979. A las 15,20 hs. desde la Plataforma Nº 14 de Plaza Constitución emprendimos el viaje rumbo a Mar del Plata en tren. El asiento Nº 58 al lado de la ventanilla es para "Palito", junto a él en el Nº 59 se ubica René Sánchez y en Nº 40 me tocó a mí.
A las 20,20 llegamos a la ciudad feliz y no alojamos en el Hotel Astor, ubicado en pleno centro: Avenida Entre Ríos al 1649. En el primer piso, habitación 119, descansaría el sueño del que luego sería el nuevo Campeón Argentino de los welter. El Lugar es muy confortable, en su interior hay tres camitas estilo colonial, cada una de ellas tiene un acolchado amarillo, con guardas verdes, el piso alfombrado color naranja y en el centro de la pared está colocado un hermoso cuadro pintado al óleo con paisaje marino.
En este lugar Magallanes le pide a Sánchez que le compre la revista "El Gráfico", que en esa edición Nº 3097, página 58, publica una nota titulada: "Adiós Campanino, Adiós", precisamente esa nota con mucha atención se puso a leer el deportista de nuestra ciudad. En uno de sus párrafos la misma decía: "El sábado 9 de septiembre del año pasado hice mi última pelea. Le gané por puntos a Magallanes en el Luna y defendí el título por séptima vez., pero lo que pocos saben es que 24 horas antes estaba excedido en 3 kilos el límite. Estuve todo el día sin comer y casi sin tomar líquido. A la noche dormí muy abrigado y antes del pesaje tuve que ir a correr al Parque Centenario. Cuando me pesé estaba 300 gramos arriba y volví a correr. Fue un llamado de atención. Si no me hubiera cuidado tanto toda mi vida, quizás Magallanes esa noche me hubiera ganado el título". Fue la única nota que "Palito" leyó en su estadía en Mar del Plata.
Al día siguiente invitados por Roberto "Beto" Stamponi y su esposa, almorzamos en Punta Mogotes, en un lindo chalet. Para nuestro deportista, churrasco acompañado de ensalada, agua mineral y fruta.
Por la mañana, en Parque Camet, hizo treinta minutos de footing, quince de ejercicios abdominales y cinco de guantes, ante la atenta mirada de René Sánchez y además se sumó Don Genaro Ramuccio, finalizando el entrenamiento en horas de la tarde en la Dirección de Educación Física, haciendo gimnasia liviana.
Para el puntano Simón Escobar el título argentino de la Categoría Welter fue apenas el sueño de cuatro noches de verano. Ganó la corona en la balanza de la FAB el lunes 12, luego del retiro de Miguel A. Campanino y porque tenía homologado el desafío contra este boxeador (según la reglamentación en vigencia en ese momento). La perdió el viernes 16 en el C.D.F. Ricardo "Palito" Magallanes (15/6/53 - Cañada de Gómez, 31 combates, 27 triunfos, 1 pelea sin decisión, segundo en el ranking) le ganó por nocaut técnico en el 8º asalto. El final llegó por prescripción médica, tras un corte sufrido por Escobar en el arco superciliar izquierdo al comenzar la vuelta anterior. Antes de esa combinación de directo y gancho derecho, "Palito" había acumulado ventajas claras, dominando fácilmente a un rival fogoso pero carente de fundamentos boxísticos. El cinturón quedó para el mejor.
Recuerdo con emoción esa noche tan feliz, para nuestro deporte. Mucha gente de Campana festejó al lado de nuestro campeón, como los hermanos Providenza, Juan Stibanelli, Rodríguez, "Chiche" Suárez, Miguel y Blas Di Aloi, Arce, Caivano, Gallardo, Omar Cuenca, Rubén Reta, Debad, Sergio Garrido, Baroni, "Tito" Rouch, Unamuno, "Beto" Stamponi, Arnaldo Sosa, Rubén Carneiro, Néstor Iglesias, entre otras personas de nuestro pago. La alegría fue inmensa y entre abrazos y algunas lágrimas, en pleno centro de Mar del Plata afloró con entusiasmo el grito de: Campana - Campana - Palito es el Campeón. El primer Campeón Argentino, que mereció y tuvo nuestro boxeo.



