Los desalojó de la avenida 9 de Julio con un operativo que usó gases lacrimógenos y carros hidrantes. La CGT denunció una represión.
Un total de 25 detenidos y cuatro policías heridos fue el resultado de un violento desalojo registrado sobre la avenida 9 de Julio, contra ex soldados que reclamaban que el Gobierno nacional los reconozca como ex combatientes de la guerra en las islas Malvinas.
Después de la protesta, que se mantuvo en distintas modalidades durante todo el día, la ministra de Seguridad, Nilda Garré, ratificó su postura y calificó de "extorsionadores" a los manifestantes, quienes "reclaman un tratamiento especial por haber sido movilizados al Sur con argumentos que le caben a toda la población de La Patagonia".
Sin embargo, los manifestantes regresaron por la tarde al lugar del corte con promesas de "fortalecer la lucha", una vez que los detenidos fueron liberados por decisión del juez Raúl García, a cargo del Juzgado Correccional 12, aunque quedaron acusados del delito de "atentado y resistencia a la autoridad".
La insistencia en el pedido generó una "ronda" de caminata por la avenida 9 de Julio, que colapsó el tránsito en una hora pico
(17:00), pero que duró apenas unos minutos hasta volver a la plazoleta donde permanecían concentrados. "Le queremos decir al Gobierno que vamos a seguir reclamando, no bajamos los brazos y la lucha va a ser más fuerte. Queremos que el Gobierno les dé a todos los compañeros el mismo derecho de quienes estuvieron afectados al conflicto bélico", aseguró uno de los manifestantes en declaraciones a la prensa.



