El llamado crimen de Cabezas fue el asesinato de José Luis Cabezas (1961-25 de enero de 1997), un reportero gráfico y fotógrafo argentino. Hoy se cumplen 15 años de su crimen.
Su cadáver fue hallado calcinado dentro de su auto en las afueras de Pinamar, con las manos esposadas en la espalda y dos tiros en la cabeza. Su asesinato se produjo después de que cubriera la investigación sobre la presunta implicación del empresario Alfredo Yabrán en casos de corrupción. Cuando fue asesinado, Cabezas trabajaba como fotógrafo para la revista Noticias.
Eduardo Duhalde era por entonces el Gobernador de la provincia de Buenos Aires, quien dijo "me tiraron un cadáver". Por su parte el presidente Carlos Saúl Menem prometió esclarecer el caso; sin embargo hubo fuertes críticas hacia él por la forma en que la investigación fue llevada adelante.
José Luis Cabezas estaba casado y tenía una hija.
En Campana se realizó una marcha pidiendo justicia y no se recuerda ninguna otra tan multitudinaria como esa donde estuvieron presentes políticos, gobernantes, concejales y representantes de todos los estamentos de nuestra comunidad, encabezada por el periodismo.
Hoy, a 15 años de su asesinato se espera que vayan presos los autores del hecho que, habiendo sido condenados, están en libertad.
Que el mundo, -porque la noticia de su asesinato dió la vuelta al mundo- "No se ovide de Cabezas", un mártir del periodismo y de la libertad de expresión.



