En el marco de las últimas controversias desatadas entre el gobierno Argentino y el de Gran Bretaña por las islas Malvinas, cabe destacar la actitud tomada por el gobierno Argentino de no hacer frente al intento Inglés de generar un dilema de seguridad a partir de que se reforzara la presencia Militar Inglesa en la isla.
Obedeciendo al Derecho Internacional y en función del principio de resolución pacífica de controversias, y el principio de no uso de la amenaza ni de la fuerza, el gobierno argentino, cuyo interlocutor fue el Ministro del Interior, Florencio Randazzo, creo está tomando una política exterior para el asunto correcta. Por el contrario, el gobierno Inglés,sigue practicando políticas de poder por sobre acuerdos y resoluciones de la ONU, como la resolución 2065 que insta a las partes en controversia a discutir la Soberanía y resolver el conflicto de forma pacífica, resolucion que nunca el Gobierno de Gran Bretaña decidió escuchar.
Si bien el proceso de discución de soberanía por las Islas Malvinas lleva bastante tiempo, este es un gran momento donde se conjugan una muy buena política exterior basada en el respeto del Derecho Internacional y las instituciones internacionales por parte de Argentina, y un gran contexto Internacional donde, las buenas relaciones estrechadas por el Gobierno Argentino con sobre todo, el resto de los paises Latinoamericanos, generó una gran oleada de presión hacia el gobierno Inglés para en primer lugar discutir la Soberanía de las islas, con la solidarización de estos paises y muchos más con el reclamo Argentino.



