Buenos Aires, (NA)- El Gobierno subrayó ayer que la estrategia argentina en la disputa de soberanía de las Islas Malvinas "está dando resultados", luego de las polémicas acusaciones del primer ministro inglés, David Cameron.
El vicepresidente Amado Boudou, a cargo del Ejecutivo, reivindicó las gestiones diplomáticas de la Argentina en la región y advirtió: "Las cosas no pasan por casualidad. Argentina tiene una política exterior y tiene su lugar en el mundo, y ahí están los frutos".
Al respecto, Boudou salió a quejarse de que Cameron "usa sin vergüenza la palabra colonialismo para un país latinoamericano" y consideró que "no debe sorprendernos la reacción de los países hermanos de nuestro continente ante semejante exabrupto".
"El miércoles escuchábamos anonadados las declaraciones del primer ministro británico. Escuchábamos hablar sin vergüenza, usar la palabra colonialismo hacia un país latinoamericano", sostuvo Boudou tras encabezar un acto en Mar del Plata.
El vicepresidente, a cargo del Ejecutivo por la licencia de Cristina Kirchner, remarcó además que colonialismo "es una palabra que ha causado tanto daño y tanto dolor, no sólo en América latina, sino también en Asia, en África, una palabra que aún hoy deja el rostro humano inconfundible de la exclusión, de las democracias semi coloniales, de las democracias tuteladas que han mantenido durante siglos en muchos países".
Por su parte, el canciller Timerman afirmó que Gran Bretaña está metida en un "embrollo" por el reclamo argentino de soberanía y consideró que "la única vía que tiene Inglaterra para salir es la negociación directa".
Al igual que Boudou, Timerman destacó que la estrategia del gobierno argentino "está dando resultados" y puso de relieve que "ni los diarios ingleses apoyan" al primer ministro británico.
"La estrategia argentina está dando resultados: mucha solidaridad de América Latina y mucho compromiso con los organismos internacionales. No queda ninguna duda a nadie en el mundo, ni siquiera al diario The Times, de Londres, de que la Argentina busca una solución pacífica, negociada, civilizada", indicó.
El canciller, que realiza una gira por Centroamérica para ratificar el apoyo por Malvinas, aclaró que la Argentina "no va a contestar ningún agravio de tono militarista" de parte de Cameron y, con ironía, afirmó que lo "mejor" sería "enviarle un libro de historia de regalo" al primer ministro británico.
"La gente se ríe cuando lee eso en cualquiera de los países que estoy visitando", apuntó Timerman y volvió a exhortar a Cameron a que "no pierda el tiempo, levante el teléfono y llame a Ban Ki-moon, el secretario general de las Naciones Unidas", para sentarse a negociar con la Argentina.
Asimismo, el jefe de bloque de los diputados nacionales del kirchnerismo, Agustín Rossi, manifestó su "categórico rechazo" a las declaraciones de Cameron, a las que también ubicó en "una escalada de declaraciones que se han intensificado a partir de que el reclamo de Argentina por Malvinas fue recogiendo cada vez más acompañamiento internacional".
"El respaldo sobre Malvinas obtenido en el ámbito de los 33 países que integran la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC) y la más reciente decisión de los países del Mercosur de no dejar atracar en sus puertos barcos con la bandera de los kelpers pusieron nervioso al Primer Ministro británico", evaluó en un comunicado.



