Sabemos que al comenzar las vacaciones, nos convocamos para disfrutar de unos días de descanso y relax, de esta manera salimos de la rutina que estamos sujetos durante los meses de trabajo y año escolar.
Esto nos lleva quizás a cambiar nuestros hábitos, como: horas de sueño, durmiendo más, a no realizar las cuatro comidas, salteando el desayuno, a comer comidas rápidas, entre otros. Suena contradictorio ya que en esos días tratamos de recuperar energías y nuestra salud tanto física como psíquica, para luego enfrentar un nuevo año.
Por lo tanto no debemos olvidarnos que una alimentación adecuada y equilibrada sigue siendo la base para un organismo sano. El desayuno es la comida principal y debería estar compuesto de lácteos, cereales, frutas, proteínas como las del huevo y frutas secas entre otros. Una abundante ingesta de líquidos principalmente compuesta de agua o jugos de frutas naturales son el complemento ideal, tratar de evitar por supuesto comidas rápidas y gaseosas.
Por otro lado, las vacaciones nos permiten tiempo libre para disfrutar con nuestros niños, compartir la mesa y de esta manera inculcarles buenos hábitos alimentarios, siendo la infancia una etapa clave para el aprendizaje de los mismos.
Dra: Buschiazzo Rosana, Dra: Martínez Barreiro Ana Marisa. Médicas pertenecientes al grupo (Centro de Nutrición Infantil y Adolescente) Rawson 180, tel 03489-422799.
ALIMENTACION SANA.



