Viendo y analizando la crisis mundial que afecta severamente a países europeos, que hasta hace poco eran ejemplo de trabajo y desarrollo, países donde la política pasó a ser dictada por los financistas sin intermediarios, sostener un modelo de reactivación del mercado interno es fundamental para el destino de nuestro país.
En este contexto, sin embargo, la clase política en su conjunto convalida importantes aumentos en sus dietas, tanto en el Senado de la Nación como en la Cámara de Diputados, gran contraste con lo que perciben nuestros jubilados hoy en día, con un haber mínimo de alrededor de 1400 pesos.
Las políticas de ajuste y destrucción del salario y las jubilaciones durante el "Menemismo", con la complicidad de quienes políticamente participaron y sostuvieron dichas políticas, comenzó a revertirse paulatinamente a partir de 2003.
Actualmente la ley de movilidad que permite que los haberes jubilatorios se ajusten dos veces al año es un paso importante en la búsqueda de la equidad, pero no es suficiente.
Sin embargo no podemos hablar de un modelo de justicia social en tanto y en cuanto nuestros mayores perciban una jubilación mínima de 1400 pesos.
Es necesario dar ejemplos claros de austeridad democráticas y republicana en la búsqueda de un haber mínimo jubilatorio que logre satisfacer todas las necesidades de nuestros abuelos, que no tienen el privilegio de percibir "gastos reservados" a pesar de haber trabajado durante toda su vida.



