El operativo estuvo en manos de la Gendarmería por una orden de la Justicia de Mendoza.
La Justicia federal de Mendoza ordenó ayer intervenir Cablevisión, la distribuidora de cable del Grupo Clarín, y designó a un coadministrador por el lapso de un año, por lo que el holding denunció un "atropello" y apuntó contra el Gobierno nacional, mientras empleados echaron al interventor a empujones.
Momentos de tensión se vivieron en la sede de la empresa, en el Barrio de Barracas, donde decenas de empleados de la firma se enfrentaron a golpes con el interventor designado por el juez federal de Mendoza Walter Bento.
Bento libró una orden de allanamiento a la Gendarmería y dispuso la posterior intervención de la compañía durante un año por supuesto "abuso de posición dominante" en el mercado de televisión por cable, tras una denuncia de la empresa Supercanal, del Grupo Vila-Manzano.
Pero el contador mendocino Enrique Anzoise, designado coadministrador interventor de la empresa, fue a la sede y debió retirarse tras ser rechazado a golpes de puño por los trabajadores, que expresaban temor a perder sus empleos. Según la disposición judicial, la intervención se ejecutará sin desplazamiento de autoridades, por lo que la firma será coadministrada por el directorio y Anzoise durante doce meses.



