En el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 2 se desarrolló en la jornada de ayer los alegatos en el juicio que se le sigue a Ariel Hugo Villafañe por el asesinato de Ángel Andrés Díaz, conocido como "Freddy", hecho ocurrido en la tarde del 25 de mayo de 2009, en el barrio Las Acacias.
El fiscal Juan José Maraggi reclamó al Tribunal integrado por los doctores Miriam Dalsasso -presidenta- Elena Bárcena y Daniel Ropolo que se condene a Villafañe a la pena de 22 años de prisión por el delito de homicidio calificado por el uso de armas. Según expresó Maraggi en su alegato "no concurren eximentes, pero si agravantes". Estos agravantes -a criterio del fiscal- son: la actitud del imputado al momento del hecho (va a la casa de la víctima, que sale desprevenido a hablar con él); las amenazas a testigos mediante llamadas telefónicas ("No pudimos tener a muchos testigos por las amenazas que el hizo", aseguró el fiscal), el hecho de fugarse; también por aportar testigos falsos; su absoluto desprecio por la vida, su falta de arrepentimiento, y por ser reincidente (tenía una sentencia condenatoria del Tribunal Oral Nº 1 de Campana, del años 2005 donde se lo condena a cuatro años por homicidio simple en grado de tentativa".
También el fiscal solicitó que se extraigan "testimonios, para investigar si testigos mintieron en el juicio". Se trata de tres testigos que aportó la defensa y que aseguraron que Villafañe se encontraba en Junin al momento del hecho, a pesar de los múltiples testimonios que lo ubican en el lugar del hecho.
Por su parte, el Defensor Oficial, el doctor Gustavo Coletes a cargo de la defensa del imputado -quien ayer no concurrió a la audiencia- reclamó su absolución al considerar en primer término que "Villafañe estaba en Junín al momento del hecho". "Los testigos dijeron la verdad", defendió. El Defensor Oficial aseguró que en caso que el Tribunal no de crédito a la veracidad de los dichos de estos testigos, considere que si su defendido estuvo en el lugar "actuó en defensa propia ó en exceso del uso de la misma". "Díaz extrajo un arma y Villafañe se defendió", sostuvo el fiscal a tomar como de la víctima un arma que apareció en una zanja abandonada, a metros de donde ocurrió el hecho. "Igualmente Díaz no llegó a disparar", aclaró.
"No puede considerarse agravante la actitud del imputado de ir a la casa, la amenaza a testigos o el aporte de testigos falsos, así como la falta de arrepentimiento porque el sostiene su inocencia", respondió al pedido del fiscal.
El homicidio de "Freddy" Díaz como se lo conocía en el barrio se produjo cerca de las 16.50 del 25 de mayo de 2009, en la puerta de la casa que la víctima compartía con su pareja y su pequeño hijo.
Díaz había tenido una discusión minutos antes con un sujeto conocido como "Papu" Carrizo -quien no pudo ser localizado para el juicio- a quien le había dado una trompada, retirándose luego del lugar hacía su casa ubicada a escasas cuadras de donde se originó la pelea.
Villafañe al saber lo sucedido fue junto a Carrizo a buscar un arma y se dirigió a la casa de Díaz, quien como lo conocía no tuvo problemas en salir a atenderlo.
Allí, siempre según el relato oficial, Villafañe primero lo golpea en el rostro y luego saca un revolver calibre 32 y le dispara, ante un indefenso Díaz, que nunca reaccionó. Uno de los tiros dio en el corazón, provocándole un paro cardiorrespiratorio traumático.
El Tribunal dara a conocer la próxima semana el fallo.
Familiares y amigos de la víctima presenciaron la lectura de los alegatos.



