Somos un conjunto de cuerpo, mente y espíritu. Cuando estos elementos están armonizados estamos sanos. Diariamente nos ocupamos de alimentar nuestro cuerpo y, a veces a nuestro espíritu, por ejemplo cuando escuchamos la música que nos gusta, leemos un libro o vemos una película.
El cuerpo además necesita del movimiento para que las energías que introducimos con lo que comemos circulen y fortalezcan huesos y músculos. También alimentamos nuestro espíritu cuando tenemos pensamientos positivos que fortalecen las defensas que nos protegen de las enfermedades.
Llegamos así al punto fundamental: la mente, que es la principal responsable de nuestro bienestar. Con la mente en armonía, el cuerpo relajado y las emociones equilibradas nos sentimos saludables.
Para lograr esto proponemos la práctica de Chi kung y Taichi chuan como una manera de conectar la mente, el cuerpo y el espíritu. Al practicar estas disciplinas se mejora la energía vital, se fortalecen los tendones y elastizan los músculos. Además de favorecer la regulación de las funciones digestivas, nutre las células óseas y mejora la circulación debido a que los movimientos estimulan el flujo de la sangre hacia el corazón.
Al mantener la atención centrada en la respiracion estimula la posibilidad de sentirse en conexión con la vida y la armonización con el entorno logrando un estado más claro de conciencia.
Multiespacio Artemisa
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