Sr. Director
Agradecería la publicación de la siguiente carta de lectores en su medio.
No soy afiliada a ningún partido político. No soy fanática de nadie y mucho menos adicta a la política. Soy una ciudadana campanense que este domingo y el próximo 23 de octubre, iré a emitir mi voto como lo marca mi deber cívico y mi derecho como ciudadana.
Sin embargo, a muchas horas de haber terminado las elecciones, no he tenido el placer de escuchar, leer o ver, proveniente de los candidatos de la oposición, salvo dos casos puntuales, un solo saludo o felicitaciones a la ganadora.
Sres. Políticos, que sea una elección primaria no quita méritos, y que sea una mujer la ganadora, mucho menos. Lo bueno sería y al margen de saludos y felicitaciones ausentes en estos días, es que los perdedores, todos y cada uno, aprendan a realizar esa autocrítica que no solo los ayude a entender el mensaje de la gente en las urnas, sino a ser menos soberbios y pedantes; que aprendan a NO menospreciar el resultado y menos aún el voto de la gente; que aprendan a NO subestimar nuestra inteligencia, la de los ciudadanos.
Me cansé de escuchar y leer excusas y ni una sola autocrítica, y mucho menos una explicación convincente o esa frase necesaria que permita pensar al menos, que entendieron lo que la gente expresó en el voto, y que saben que la gente nunca se equivoca.
Lamento haber leído y escuchado de algunos, que ese más del 50% de los campanenses que no votaron a la oposición, son tontos, estúpidos o rehenes de algo, solo por no votar lo que esperaban.
Ahora, la que se siente tonta de haber votado como voté, soy yo, ciudadana honesta, respetuosa, y que esperaba que quien corresponde, haya recibido el mensaje puro, claro y transparente que la comunidad de Campana volcó en las urnas.
Gisela Romina Díaz
DNI 28.723.759



