Era el primer oficial de máquinas del buque tanque que fue chocado por una barcaza y se incendió.
A sus 53 años Jorge Chaparro acaba de sobrevivir a su segundo accidente arriba de un barco. De ambos logró salir ileso y hoy puede contarlo como una anécdota lejana. Pero esta vez sintió la muerte de cerca.
Chaparro era uno de los 17 tripulantes del buque tanque "Polaris" -que iba cargado con 2624 toneladas de combustible- que el viernes pasado fue chocado por la barcaza "Cavalier VII" en un accidente en el Río Paraguay, donde dos tripulantes fallecieron.
"Escuché un ruido y el barco que comenzó a torcerse, no sabía que pasaba pero pensé que habíamos rozado el fondo. Pero era algo más grave", explica Chaparro, quien vive en Las Campanas desde hace décadas cuando dejó Villa Gessel.
"Me di cuenta que era algo más serio porque empecé a ver humo y de repente también vi una llamarada afuera. No tenía comunicación con el puente y no sabía que pasaba, pero agarre mi equipo de respiración y comencé a salir al tanteo. Estaba todo lleno de humo, hacía mucho calor. Pensé que no salía", relata el marino quien estaba cumpliendo su función como primer oficial de máquinas cuando sucedió el hecho.
Cuando llegó a la cubierta se encontró con que uno de los tanques del buque estaba en llamas y muchos de sus compañeros se encontraban en el agua pidiendo ayuda. Lejos de escapar, trató primero de soltar uno de los botes de auxilio, pero el mismo quedó atascado de un lado. Mientras intentaba destrabarlo, el capitán del barco, que ya estaba en una lancha, regresó a la nave y junto a él trataron en vano de apagar el incendio: "Estuve unos 45 minutos, hasta que finalmente llegó la Prefectura paraguaya y nos ayudó. Nos llevaron junto a otros dos compañeros al hospital de Villeta en donde nos trataron muy bien".
Más allá que su estado de salud era bueno, había algo que seguía preocupando a Chaparro y era el hecho que su familia no sabía cómo estaba. "Recién 8 ó 10 horas después del accidente y gracias a la fiscalía paraguaya pude llevarle tranquilidad a mi familia", destaca el marino quien es padre de tres hijos: "Sufrieron mucho ellos, se dijeron muchas cosas de lo que había pasado y hasta que no me vieron no se quedaron tranquilos".
Hoy todavía sufre de dolor de cabeza -por el monóxido de carbono que inhaló- y cada vez que se acuerda de lo sucedido sus ojos se llenan de lágrimas: "Estoy empezando un tratamiento psicológico para superar esto rápidamente y seguir adelante. Yo me tendría que haber jubilado hace un año, pero me gusta lo que hago. No tengo miedo a regresar al barco, pero pienso que me voy a dedicar a otro tipo de tareas".
El "Polaris", perteneciente a la empresa Petro Tank mide 105,74 metros de eslora (largo), 16,00 metros de manga (ancho) y 6,04 metros de puntal (alto). Era tripulado por 17 personas y había zarpado del puerto de Zárate con destino Asunción Paraguay.
Dos de los tripulantes siguen desaparecidos. Otros dos pescadores que iban en una lancha también fallecieron. Ayer la Prefectura de Paraguay encontró uno de los cuerpos. Según la hipótesis de Chaparro esa lancha fue la que provocó el incendio tras el choque: "Empezó a salir combustible del tanque roto. El agua estaba llena de nafta y apareció una lancha a motor de explosión, al querer encender el mismo volaron y se produjo el fuego".
Chaparro estuvo casi 45 minutos en el barco, en llamas, tratando de apagar el incendio.
El buque tanque se incendió tras el choque de una barcaza.



