En la presente columna, mi intención es hacer referencia a la disertación del expositor Jaime Tellis en el marco de la jornada denominada "Trastorno General del Desarrollo: ¿dónde está el sujeto?", llevada a cabo en el Palacio Rodríguez Peña de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el día 2 de octubre del año 2010. La misma fue organizada por el periódico El Cisne y la Escuela de Formación en Clínica Psicomotriz y Problemas de la Infancia, y la coordinación estuvo a cargo del Lic. Esteban Levin. A continuación transcribo mis apuntes sobre dicha disertación.
El disertante Jaime Tellis (neuropediatra) comenzó su ponencia haciendo referencia al Trastorno del Espectro Autístico (TEA) y resaltó los estudios en el campo de la psicología autística y en el campo de la pediatría (autismo infantil precoz) que han sido efectuados por los austriacos Baltimore (1943) y Hans Asperger (1944). De allí la denominación síndrome de Asperger.
Más adelante, el disertante Jaime Tellis hizo referencia, de modo sintético, a un trabajo realizado por Asperger con sus pacientes en el año 2003 en la Universidad de Viena. Luego, mencionó las características peculiares del síndrome de Asperger, de acuerdo a los siguientes criterios:
Criterios diagnósticos según Gillberg: desarrollo motor normal o retardo leve; lenguaje inicial normal o con retardo para luego desarrollo en forma explosiva; no interactúa y no hay plasticidad simbólica; no comporta ningún tipo de actividad.
Algunas características entre los 3 y 5 años de edad: habilidades de interacción comprometidas; peculiaridades en la conversación; hiperactividad; tendencia al aislamiento.
Clínica temprana según criterios de Bauer (2006):
Trastornos de la interacción social: dificultad de apropiación de códigos sociales; trastorno de la empatía; ceguera mental; hay deseos e interacción de participar de la vida social, pero carece de estrategias adecuadas.
Problemas de conducta en los primeros años de edad: indiferencia; caprichos; auto- agresión.
Problemas de conducta en niños mayores: desobediencia; abstracción en demasía; discusiones o peleas con familiares y compañeros; interrupción de conversaciones; comentarios inapropiados; no sigue pautas en el aula.
Problemas de conducta. Causas: fobia social; desconocimiento de claves sociales; incomprensión de burlas y chistes; reacción desmedida a estímulos sensoriales; temperamento agresivo con poca tolerancia a la frustración.
Trastornos del lenguaje. Alteraciones pragmáticas: conversaciones unilaterales; interrupción frecuente del discurso del interlocutor; no utilización de formas de cortesía; inversión en pronombres.
Trastornos del lenguaje. Alteraciones prosódicas: tonos agudos; afectación del ritmo del habla, la fluencia y el volumen de voz.
Trastornos del lenguaje. Alteraciones semánticas: lenguaje totalmente pedante; dificultad en la comprensión de metáforas.
Habilidades especiales. Intereses desmedidos en algunos temas. Tendencia a coleccionar objetos tales como: boletos de transporte; tapitas de bebida; dinosaurios; planos de calles; banderas del mundo; entre otros.
Otros síntomas: torpeza motriz; adhesión a rutinas y rituales de juego; estereotipias verbales y/ o motoras; alteraciones sensoriales.
Emociones: no carecen de emociones, hay dificultad de comprender su mundo interno; dificultad en la percepción y comprensión de las emociones ajenas; dificultad en implicarse con las emociones de otros (empatía).
Adultez. Amor, sexo, pareja: dificultad en manifestar sentimientos; códigos no habituales de cortejo; dificultad en decodificar señales de aceptación o rechazo; 80 % divorciados.
Ana Carolina Erregarena
Licenciada en Letras
Egresada de la Universidad de Buenos Aires
anacarolinaerregarena@yahoo.com



