El primer paso para salir de ella es reconocerla, darnos cuenta que estamos atrapados en una relación enfermiza. Empezar a conocernos, mirarnos, tratar de entendernos y de entender qué nos pasa. Participar de grupos de ayuda mutua donde reconozcamos cada día la enfermedad. Soltar el dolor que tenemos dentro, experimentarlo en toda su intensidad y finalmente dejarlo salir. El dolor vino por traumas en nuestra niñez. Aprender a poner límites, es importante hacerlo con nuestros padres, hijos, pareja, etc., ya que hemos sufrido relaciones abusivas que ocupaban nuestros espacios. Decidían por nosotros y nos interpretaban lo que nos sucedía. Como padres debemos acompañar a nuestros hijos permitiéndoles que cometan errores, elijan en libertad y tomen sus decisiones conforme vayan creciendo.
De esta manera adquirirán recursos para desarrollar una personalidad sana. Cuando nos sentimos incómodos con alguien, debemos comprobar si esa persona no está invadiendo nuestro espacio, en ese caso debemos ponerle límites advirtiéndole lo que está haciendo. La puesta de límites molesta mucho a los que abusaban de nosotros y siempre querrán oponerse a esto, pues temen perder el lugar de posesión que mantenían. El otro paso a seguir es el Desprendimiento, debemos soltar emocionalmente al otro con el que estábamos atados en la enfermedad. No es necesaria la separación física, nos separamos emocionalmente no aceptando más situaciones de abuso. No es fácil ni para mí, ni para el otro ya que éste lo vivirá como desamor. No es así, es dejar de ocuparme obsesivamente del otro para empezar a ocuparme de mí y mirar por mí. Dejar de pensar todo el tiempo en proteger al otro para empezar cuidar de mí.
En este paso de desprendimiento del otro, empiezo a crecer interiormente yo, levanto mi autoestima. Dejar de controlar al otro y ocuparme de mi vida, tomar conciencia de que hasta hoy viví atada y desatarme, soltarlos y soltarme para ocuparme de mi persona es el paso más apasionante que estoy dando. Aquí necesito buscar en mi área espiritual porque el desprendimiento es muy doloroso. Para sanarnos necesitamos: *Darnos cuenta / *Aceptar la realidad /*Desear cambiar /*Aprender a decir no /*Soltar el control /* Dejar de manipular /*Empezar a liderar mi vida /*Vivir reconociendo la propia libertad y la del otro/a. (continuará).



