El pasado martes, en la vigilia de un nuevo aniversario de la Revolución de Mayo tuvimos la visita del Licenciado Oscar Trujillo que, en su calidad de historiador, nos condujo en un relato sólido pero agradable por el camino que llevó a los sucesos de mayo de 1810: desde el germen de la primera invasión inglesa de 1806 con la formación y organización de las milicias hasta llegar a la jornada crucial del Cabildo Abierto del 22 de Mayo y finalmente a la formación de la nueva Junta el día 25.
Integrando las nuevas corrientes de jóvenes que analizan la historia sin los corsés del cuento escolar o de la visión puramente ideológica, Trujillo habló entre otros temas sobre la participación popular como parte (sin nombrarlo así) de un mito, el influjo que tuvo el proceso vivido en los sectores populares que comienzan a asimilar los conceptos de libertad, igualdad y fraternidad y el levantamiento popular de 5 y 6 de abril de 1811.
Luego, como parte de los anticipados festejos, un trío compuesto por alumnos del taller, el Chango de Oran en charango e Inés Chena con bombo legüero, con el acompañamiento de Damián Cabrera en guitarra y primera voz, interpretaron varias canciones folclóricas. Por momentos fueron acompañados por todos los presentes, un coro entusiasta pero con un nivel de armonía que tendría que mejorar sensiblemente.
Para finalizar la jornada, los alumnos, directivos e invitados participaron de un brindis donde se hizo honor a la fecha en que se recuerda el nacimiento de la Patria. Mientras, afuera, una ligera llovizna se empeñaba en ronronear sobre las chapas de los techos y evocaba la escena de los cuadros de época (¿otro mito?) del Cabildo, los vecinos reunidos en la plaza, la lluvia y los paraguas.



