Buenos Aires, (NA)- El gobierno argentino salió ayer a aclarar que las negociaciones con Brasil no incluirán decisión alguna que pueda comprometer puestos de trabajo en el país, mientras que desde la administración de Dilma Rousseff intentaron bajar el nivel de conflicto, al sostener que "nadie nos hará pelear con nuestros hermanos".
Así, la Argentina y Brasil buscan ir marcando el terreno de cara al encuentro que los secretarios de industria de ambos países sostendrán a partir del lunes próximo para buscar una salida al conflicto comercial.
Al encuentro llegarán con fuertes presiones de sectores empresarios de ambos países, ya que tanto industriales argentinos como brasileños exigen dureza en la negociación.
Luego de que cámaras fabriles de la argentina como ADIMRA, UIPBA, ProTejer y CGERA exigieran que Brasil revea sus restricciones y defendieran las medidas adoptadas por la Argentina, desde la Federación de Industriales de San Pablo (FIESP) alertaron que la Argentina "llora demasiado".



