La medida fue tomada a nivel nacional. Reclaman el pago de un plus que las petroleras dicen no poder pagar debido "a los escasos márgenes de rentabilidad". El Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria pero desde el gremio amenazan con "parar el país" si no hay acuerdo.
El Ministerio de Trabajo dictó ayer la conciliación obligatoria por cinco días en el conflicto entre camioneros y empresarios del autotransporte de cargas, por el que el gremio liderado por Hugo Moyano mantuvo bloqueados los accesos a petroleras de la provincia de Buenos Aires, entre ellas el acceso a la Refinería Campana de la Esso.
Al término de la reunión en la sede de la cartera laboral, el secretario adjunto del Sindicato de Camioneros, Pablo Moyano, indicó que si durante el período de conciliación las empresas no dan el aumento reclamado, "el sexto día salimos con todo y paramos en todo el país".
El gremio reclama un adicional por cargas peligrosas del 20 por ciento y las empresas ofertaron un 15 por ciento, argumentando, según Moyano, que "no están en condiciones de dar el aumento y le echan la culpa a las petroleras".
Desde ayer temprano los integrantes del gremio realizaron asambleas simultáneamente en todos los centros de distribución de combustibles y destilerías. Según un comunicado del sindicato, "esto se debe al reclamo de diferencias salariales detectadas en la actividad mencionada ya que se encuentra encuadrada dentro de esta organización, no se descarta que de no prosperar un pronto diálogo, se llame a un paro de la actividad en todo el país".
De avanzar con la amenaza gremial, podría dificultarse la distribución de combustibles en todo el país.
En la zona de acceso a la refinería local de la Esso ayer había más de 100 camiones esperando ingresar a cargar combustible. "Les permitimos ingresar sin problemas pero vamos haciendo asambleas por grupos, así que eso va demorando el ingreso de los compañeros", reconoció uno de los dirigentes.
Los camiones aguardaban ayer su turno para ingresar a cargar en la refinería local.
En la zona portuaria se generó una cola de camiones de más de dos kilómetros.
A diferencia de otras refinerías en Campana se permitió la carga de camiones.
Parte del grupo de camioneros que ayer realizaban una asamblea en el ingreso a la Esso.



