Supongamos que la vida fuera una película u obra teatral ¿Que rol elegiríamos para interpretar? El de víctima o el de aprendiz?
El rol de víctima es sinónimo de sufrimiento, dependencia, conducta autolimitante. Es inhabilidad para manejar las crisis vitales inevitables que tenemos todos.
El código de la víctima, significa no hacerse cargo de la situación, no aceptarla, elegir ser compadecido en vez de respetado, recurrir a métodos mal sanos para atravesar esa etapa.
Hoy está muy instalada en la sociedad la cultura de la pastilla. Los psicofármacos están a la orden del día.
Asumir el rol del aprendiz, en cambio, significa la gloria de poseer una mente abierta, un espíritu libre e independiente que trasmute el dolor en amor o en creación artística.
Significa elegir una senda de busqueda, apelar al sentido común (el menos común....)
Significa que cuando los caminos de la vida no sean los que esperamos, nos animamos a llorar, a sentir dolor y desarrollar así nuevas estrategias de supervivencia.
Aprendamos a meditar, a respirar y a emular a la flor del loto, que permanece blanca, sin mancharse, aunque crezca en el barro.
Bioquímica Mónica A. Rímoli
Post grado en Medicina Ayurveda (UBA)



