Elegir significa: tomar una cosa entre otra, conociendo los pro y los contra, ventajas y desventajas.
Y fue lo que hicimos los vecinos cuando decidimos venir a vivir al barrio.
Elegimos el lugar a pesar de saber de la existencia de la fábrica (Esso) a pesar de que teníamos calle de tierra, pero por sobre todas las cosas porque era un lugar tranquilo.
Algo que dejó de ser desde que permitieron y habilitaron el nuevo local de "Smowing Lounge".
Lejos estamos de cohartar el trabajo de vecinos de nuestra ciudad o de prohibir que los jóvenes tenga su momento de esparcimiento.
Pero así como respetamos estos derechos, también pedimos que reconozcan los nuestros, cuando, después de una semana de trabajo, queremos, desde el viernes y durante el fin de semana, descansar y poder dormir.
Reiteradas veces, para ser más precisos desde fines del mes de diciembre que venimos solicitando el control de volumen por la música que llega a nuestras casas hasta los 76,9 a 82,2 decibeles ¿Dónde van los registros que los inspectores hacen? ¡Nadie los lee? Nadie los supervisa? ¡Para que hacen el trabajo? ¡Nadie se hace eco del reclamo y viene un fin de semana o chequean lo que está pasando?
Ni mencionar la falta de control de la aplicación de la ley de nocturnidad.
La actividad bailable no termina en el horario estipulado.
Sra. Intendente, necesitamos respuestas. Que alguien nos escuche. No queremos creer que la música tan alta también va a tapar nuestras voces.
Elisabet Garcia - 12.797306 - Jorge Martinoli - 11.275.224 - Bolla Ana 33.340180 - Curto Diego 26268062 - Delma Arzuaga 5171473 - Nora Storni 14.249423 - Roberto Storni 5.568.113 - Barga y Perez Luis 32468170 - Coletta Andrea 24741684.



