Tarde de mucho sol en Las Campanas, la práctica estaba por comenzar, Maxi, sentado a la sombra, cerca de la línea del lateral, pastito crudo en la boca, extiende su mano y me mira fijo achinando sus ojos celestes por culpa del reflejo de sol.
Con una sonrisa contenida a risa y una mueca de picardía, expresa su saludo de siempre, de cada tarde, de cada encuentro
-Holaaaa..Nestor en bloqueee…!
-Hola "Huevo"…todo bien?
-Todo joya papá…
Había llegado una tarde de no se que mes, ese pibe parado de Nro 3, un poco alto, bien formado físicamente, y una precisión con la zurda, que me llevo a pensar, - Que bien que juega este pibe, puede sumar y mucho al equipo… y vaya si sumó…!!!
Maxi siempre estaba antes de empezar, cuando yo llegaba ya estaba, charlado de cosas sueltas o probando algún tiro libre imaginario para el partido del domingo.
Se quedaba a las reuniones grupales que yo pedía que hiciéramos para elaborar el partido pasado y el que viene. Siempre escribo lo expresado para después analizar, revisando mis crónicas encuentro las siguientes frases de Maxi
-Con 9 jugamos mejor cuando pasamos la pelota
-No nos gana nadie
-Tenemos un partido clave pero no nos ganan mas
-Si seguimos así salimos campeones
Maxi , se tenia mucha fe, no solo en él sino también en el equipo integrado por los que él consideraba sus amigos. Maxi contagiaba optimismo en cada reunión, en cada práctica se esforzaba al máximo y siempre quería mejorar. No tengo anotada ninguna llegada tarde a los partidos, ni siquiera cinco minutos, era de los primeros en estar con su bolsito a cuestas que guardaba sus botines mas preciados.
Maxi siempre hablaba del equipo, porque sus amigos estaban ahí, para él el equipo no era un rejunte de pibes con la misma remera, eran sus amigos. Es difícil a veces trabajar en la cohesión grupal, formar un equipo y que no haya celos y competencia desleal, acá es distinto, ya vienen amigos al equipo y a Maxi lo querían todos.
La amistad es un sentimiento que se aprecia mas en la adolescencia y se elabora y se mantiene por los años si es fuerte, si es compacta y con sentimiento de hermanos, pero si se comparte el juego se agranda aun mas y si bien puede haber "amistades falsas" con deseo de lesión para que otro pueda jugar, a Maxi eso ni se le cruzaba por la cabeza, no era de esa madera, por eso nunca le quedo grande la cinta de capitán.
Hoy a la practica le falta algo, ya no escucho ese saludo cumbiero de siempre, Dios necesitaba un tres de marca y proyección. Por esto no podemos quedarnos con la tristeza de la partida sino con la alegría de los tiempos compartidos…
HASTA EL PROXIMO DOMINGO
NESTOR OSCAR BUERI
Observador y Coordinador Profesional de Grupos
Psicólogo Social
nestorb_ps@hotmail.com



