El barrio "Los Pioneros", o barrio parque "La Colina", como fue denominado en su origen por la empresa comercializadora Tavella, es actualmente uno de los barrios campanenses de mayor crecimiento demográfico. La llegada masiva de familias al barrio ha traído como consecuencia tanto el agravamiento de problemas de larga data y la aparición de nuevas problemáticas, como así también entusiasmo e ideas renovadoras para mejorarlo y proyectar soluciones que atiendan las necesidades de todos sus habitantes.
Si bien existe una Sociedad de Fomento, que durante casi 20 años supo llevar a cabo la resolución de los problemas primarios del barrio, en la actualidad, la falta de renovación de sus autoridades y la progresiva desaparición de sus socios activos han generado la inexistencia del marco regulatorio que la misma aportaba y ésto ha derivado en una falta de estructura orgánica para atender las necesidades actuales del vecindario. Atentos a esta situación, una gran cantidad de vecinos comenzaron a movilizarse el año pasado, para requerir la normalización de dicha asociación civil, solicitando una refundación a través del llamado a elecciones y formación de una nueva comisión directiva.
Anoticiados en diciembre de 2010 de que la Sociedad de Fomento se encontraba en una instancia de normalización frente al ente de Personería Jurídica, (que afortunadamente se resolverá en los próximos días), los vecinos decidieron implementar una dinámica de trabajo muy interesante e innovadora mientras durara esta transición. En diversas reuniones vecinales, se fueron conformando grupos de trabajo para tratar las diferentes problemáticas, generar los proyectos de resolución, su implementación y su costo.
Es así que hasta la fecha, se encuentran trabajando grupos que tratan los temas inherentes a Seguridad, Seguimiento de obras públicas y servicios, Cultura, Transporte público, Código de convivencia, Cartelería, Tierra, Deportes y Coordinación general. Las reuniones han sido fructíferas y han dado por resultados numerosos proyectos: creación de una alarma comunitaria, aprovechamiento de los terrenos fiscales del barrio para deportes y recreación de toda la comunidad, creación de actividades deportivas para los vecinos, creación de una biblioteca popular y talleres de formación de oficios y apoyo escolar.
Por otra parte, ya se han puesto en marcha acciones tendientes a solucionar deficiencias en cuanto a la infraestructura, mediante reuniones con los responsables del área del municipio, para tratar temas como el alumbrado público, señalización urbana, mejoramiento de calles y accesos, recolección de residuos y ramas, regularización de reductores de velocidad, drenaje hídrico y cruces de calles. También se realizará próximamente un pedido al municipio para lograr la cobertura de las fuerzas de seguridad y monitoreo en el barrio, y se tratará un empadronamiento a través de la nomenclatura de todos los vecinos. Otro tema importante es el de tener un edificio propio para el jardín de infantes (que funciona en el salón de la sociedad de fomento) y posiblemente una escuela dentro del barrio.
La base de sustentación de este movimiento es el convencimiento de que las soluciones a los problemas se lograrán sólo con la participación democrática y el compromiso personal de cada vecino, en el respeto mutuo y la honestidad para plantear las problemáticas. "Los problemas los resolveremos entre todos y para todos, nadie es tan poderoso como para resolver las cosas solo", señala uno de los participantes.
La próxima reunión vecinal se llevará a cabo el último domingo de marzo a las 10hs en la sede de la Sociedad de Fomento. Ya participan más de 200 vecinos y se espera que este número se amplíe en las próximas reuniones.



