Cabe recordar hoy en nuestra edición a Pedro Ríos, el valiente Tambor de Tacuarí. Un 9 de marzo de hace 200 años sobrevino la dura jornada de Tacuarí en la que M. Belgrano con apenas 250 hombres, debió enfrentar a 2000. Durante la lucha que se prolongó por 7 hs, sobresalió la figura del niño Pedro Rios, que alentaba a la disminuida hueste haciendo redoblar con los palillos el parche de su tambor. A poco, dos balas de fusil que se le anidaron en el pecho provocaron su heroica muerte sobre el campo de batalla.
Celestino Vidal , ya general, lo evocó años después con estas palabras: "Lo recuerdo y me estremezco. Me parece estar viéndolo impasible avanzar a mi lado"
Rafael Obligado lo honró con estos versos, que antes recitábamos los alumnos argentinos:
Es horrible aquel encuentro / cien luchando contra mil / un pujante remolino / de humo y de llamas truena allí / ya no ríe el pequeñuelo / suelta un terno varonil / echa su alma sobre el parche / y en redobles lo hace hervir / que es muñeca la muñeca / del Tambor de Tacuari.
Pedro Rios , nació en 1798 en Yaguarete-Corá (Coral del yaguarete, en guarani) una pequeña población de Corrientes, que transcurrido el tiempo recibiría su nombre actual de Concepción. Aquí llegó Belgrano en 1810, - después de dejar fundados como centros urbanos a Curuzu Cuatia y Mandisoví -, quien mandaba un ejército reducido que debía marchar hasta la gobernación del Paraguay para afirmar la autoridad de la Junta de Gobierno formada el 25 de mayo en Bs As para suceder en el mando al depuesto virrey Cisneros.
Cuenta la tradición, que llegado Belgrano a este poblado, se dirigió al oratorio de San Francisco de Asís, que era el patrono del lugar, a rezar. Al salir de la capilla fue rodeado por varios paisanos, que le solicitaban incorporarse al ejército, estando entre ellos, Pedro Rios, que contaba con tan sólo 12 años. El jefe militar dudó en principio si debía aceptar la solicitud del niño, pero su padre Antonio Rios le manifestó: No sólo doy mi consentimiento sino también le ruego que lo acepte porque yo, con mis 65 años de existencia soy un hombre anciano y la entrega de mi hijo es la única ofrenda que puedo hacer a la Patria".
El comandante Vidal, pidió al general que aceptara al niño para que le sirviese de guía.
Llegado el ejército al Paraguay debió enfrentar la resistencia ofrecida por el gobernador Bernardo de Velazco , lo que llevó a Pedro Rios a estar cerca del fragor de los combates. Su incorporación plena a la lucha se produjo en Paraguari, donde tomó a su cargo el tambor cuando se le permitió al titular ocupar posiciones de soldado. Así llegó aquel fatal día del 9 de marzo de 1811, como mencionada más arriba.
En 1912 el Consejo Nacional de Educación dispuso que en todas las escuelas de su jurisdicción y del país se recordase anualmente al Tambor de Tacuarí para destacar su abnegación y valor. Aquel organismo ya no existe, pero esta decisión bien merece ser renovada por las actuales autoridades nacionales de educación.
En las escuelas ya no se lo recuerda. Espero que directivos de los establecimientos escolares que lean esta nota recuerden a Pedro Rios , el Tambor de Tacuari, que murió combatiendo con las tropas de Belgrano y su memoria debe subsistir para que sirva de ejemplo y modelo a los futuros ciudadanos.



