A pesar que sectores del peronismo y la oposición intentan machacar sobre la realidad Argentina, son muchos los indicadores que muestran el crecimiento en nuestro país y la mejoría en distintos estamentos de la sociedad.
Luego de la dura crisis económica del capitalismo mundial que afectó severamente a E.E.U.U y todavía castiga a varios países europeos, nuestro país no solo sorteó el cimbronazo, sino que además continuó consolidando un modelo de desarrollo.
Por estos días, el consumo masivo a niveles extraordinarios para las fiestas, marcan una tendencia importante que beneficia a pequeños y medianos comercios.
El boom turístico en nuestras playas y sierras, como así también la venta de autos, electrodomésticos, etc, marcan el rumbo que se debe consolidar.
Apelando a la memoria que los argentinos deberíamos siempre refrescar, tengamos en cuenta de dónde venimos (explosión de la convertibilidad con De la Rúa-Cavallo), para observar indicadores que muestran la mejoría.
Por ejemplo, se disminuyeron los índices de desocupación, como así también la pobreza y marginación.
Esto no significa que todo el mundo tenga trabajo o no haya sectores del pueblo argentino que aún esté en la pobreza, pero sin lugar a dudas que sólo a partir de consolidar un modelo de desarrollo industrial con más puestos de trabajo, es que vamos a erradicar definitivamente la desigualdad.
En nuestro distrito ocurre algo parecido, hasta el año 1995 Zárate nos birlaba toda la radicación industrial llevándose a sus pagos empresas de primer nivel como Toyota o Quilmes.
La gestión de Jorge Varela logró revertir la tendencia decadente, impulsando una fuerte política de radicación de Industrias, transformando un campo con soja en un pujante Parque Industrial.
La instalación de HONDA en Campana a pesar de los agoreros de que todo está mal, demuestra el crecimiento que se consolida cada día más.
Sin lugar a dudas que vamos a vivir mucho mejor, si seguimos articulando el modelo de desarrollo nacional en vigencia con el crecimiento constante que tiene nuestra ciudad desde 1995 en adelante.
Con una distribución de la riqueza en su mejor nivel en 35 años, debido a las políticas oficiales sobre salarios, empleo, jubilaciones, asignación universal por hijos, en este camino, los vecinos estaremos mejorando la calidad de vida día a día. No rifemos lo hasta ahora conseguido.



