Cuando vinieron a decirme aquella tarde de enero, que habías muerto, hice bien en no creerles, vos ibas a vivir en el corazón de tu pueblo, y yo no te iba a dar por muerto. Aunque los rumores se confirmaran y todos me hablaran de tu silencio, para mi lo de tu muerte no era algo tan cierto. Recuerdo que solo sentí un dolor en el pecho que se me iba a la garganta y esa angustia profunda que nace de los dolores, de las distancias, entonces me pregunte, y ahora a mi pueblo ¿quien le canta? .
Alfredo Zitarrosa fue perseguido en su propia tierra por la dictadura militar y por cuanta dictadura de aquella América Latina de los años 70, tan oprimida y desbastada, sumida en los terrorismos de estados que tanta muerte sembraron. Razón que lo llevo a refugiarse en España y luego en Méjico para poner a salvo su vida.
El destierro lo alejo de su gente, de sus raíces, de sus afectos, y yo creo que lo fue matando en vida, de apoco, como matan las distancias y las ausencias. Cuando volvió a la Argentina allá por el año 84 para actuar en el Estadio Obras dijo; "…el exilio es duro, la ausencia ha sido larga, mi canción tiene una sola razón de ser y son ustedes, ojala esta noche ustedes me autoricen a seguir cantando en nombre de mi tierra" Así era don Alfredo de respetuoso con su pub
lico, semejante cantor, pedía autorización para seguir cantando. Creo que además de ser un gran cantor popular, fue un militante de la vida, un hombre al que le dolían las injusticias y se comprometía con su tiempo. Le canto a sus amores, a los dolores del alma, a los hombres y mujeres del pueblo, a los más pobres y humillados, a los que trabajan y pelean, a los caídos y a los levantados, a los que luchan y sueñan.
De ahí nace mi admiración y respeto por este tipo al que aprendí a querer tanto y a recordarlo, por sus convicciones, por su compromiso, porque lo sentí siempre uno de los nuestros, un compañero, un hermano. "tengo un canto que me canta, tal vez para que me asombre, cuando canto soy un hombre, con un pueblo en su garganta" "nací en tierras de estancieros, y ya me se de memoria, que aquí se escribe la historia, según valen los terneros" "si alguien conoce el secreto, supongo que me dirán, porque donde falta el pan, siempre sobran los decretos". Había nacido en Montevideo, Uruguay, un 10 de marzo de 1936 y su primer disco se llamo "Canta Zitarrosa". Fue considerado uno de los más reconocidos representantes de la canción popular y de protesta latinoamericana.
Mi humilde reconocimiento a modo de homenaje a don Alfredo Zitarrosa, a 22 años de su partida, no tiene otra razón de ser que la de rescatar a ese enorme cantor popular que vive en el corazón de tantos uruguayos, de tantos Argentinos y de esa patria grande Latinoamericana a la que le canto y soñó unida y liberada. ¡Si te levantaras Alfredo y la vieras hoy, aceptarías al menos que tu canto no ha sido en vano! , y si escucharas las palabras del Pepe Guerra, aquella tarde en la que te llevaron a tu ultima morada, la mas triste despedida; "Era un río de gente silenciosa, yo te lo cuento para que lo sepas, vos que siempre te creíste poca cosa. Hoy mas serio que nunca, se que vas sereno, meditando, instalado en la memoria de este pueblo que quisiste tanto.
Los humildes cantores te saludan con respeto, emocionados" Yo solo te voy a pedir, querido Alfredo, que no te calles nunca, que sigas cantando desde el cielo aquellas canciones que tanto nos cobijaron y abrigaron nuestras almas. Te dejo un Hasta Siempre y un fraterno abrazo de hermano.
Juan M Bougnet



