En lo que fue una velada mágica, llena de música, alegría y diversión, el Campana Boat Club recibió a más de 10.000 personas para celebrar el advenimiento del año 2011.
La fiesta estuvo a cargo, como en los últimos años, de la empresa Dreamclub Eventos, que dispuso en las instalaciones del club un inmenso arsenal de equipos de sonido, video e iluminación de última generación que creó una atmósfera de fiesta pocas veces experimentada en la zona.
Quizás el mayor ´´clásico´´ campanense, la cita anual obligada de todos en la ciudad, el 31/12 se celebró junto al río, como siempre, en una fiesta que se supera año a año. Sonido de altísima calidad (40.000 watts, sistema Line Array), espacios renovados por completo, sector VIP exclusivo, el más fabuloso show de fuegos artificiales (que arrancó alrededor de las 3:45), 4 sectores, 3 pistas, 10 barras, estacionamiento vigilado por personal de seguridad especializado y mucho, pero mucho más.
Los asistentes a la fiesta (personas de absolutamente todas las edades) coincidieron en la brutal calidad del sonido, en el atino del deejay a la hora de elegir la música y de pasarla de forma magistral, en la prontitud con la que se atendió en todas las barras y en la performance del personal de seguridad, que junto a la buena onda generalizada de la multitud dieron como resultado una celebración tan masiva como pacífica.
Como era de esperarse, el pico más alto de la noche fue el show de fuegos artificiales, un extraordinario despliegue lumínico y sonoro que duró alrededor de 12 minutos y que maravilló a los más de 10.000 asistentes. Precedidos por la obra maestra de Freddie Mercury ´´Somebody To Love´´, e inmediatamente por ´´Help!´´ de The Beatles, el show pirotécnico iluminó el cielo campanense y estremeció a todos los afortunados espectadores.
Terminados los fuegos, la música dance continuó a todo volumen y no se interrumpió hasta las 8 de la mañana.



