Es hora que ustedes se den cuenta, de que yo no comparto la opinión cínica de que hay gente que es irremediablemente codiciosa o mala. Sin restar importancia a la dificultad de establecer confianza en una sociedad competitiva, la experiencia me ha demostrado que es posible hacerlo. En una relación continua, cuanta más confianza deposite en los demás, más justificarán su fe en ellos. Si usted les demuestra fe en su honestidad y confiabilidad, usted les alienta a cumplir estas expectativas.
¿ Cuál es la alternativa ?. Si empieza siendo suspicaz y desconfiado, lo más seguro es que se haga realidad esa profecía. De este modo la única manera en que nos podemos salvar de lo peor tal vez sea esperar lo mejor.
Y lo mejor es una relación de confianza mutua, en la que cada parte tiene una fe firme en la honestidad y confiabilidad de la otra parte. Se trata de una dependencia mutua; es una alianza potencial para negociar con desacuerdos inevitables. Es una atmósfera que sienta las bases para transformar un conflicto en resultados satisfactorios.
Esta confianza mutua es la columna vertebral de una negociación de ideas, en la que hay colaboración. Discutamos ahora cómo y cuándo se puede establecer una relación de esta naturaleza par lograr una Argentina mejor para todos sin excepciones, merecemos.
Queremos paz y confianza entre todos, para lograrlo debemos ajustarnos a la ley y el orden, pero también en el respeto hacia el prójimo, en particular al necesitado, al ignorante por falta de educación y formación, al trabajador que no está en blanco, a los jóvenes que no tienen o que no finalizaron la escolaridad primaria. Por consiguiente, más educación, cultura y trabajo para todos, incluso para todos los inmigrantes que creen en nuestro país.
Miguel Angel Dipaola
LE 5607869



