El que afirma que los milagros no existen, que piense en los mineros de Chile, y tendrá una respuesta elocuente, inmediata y gratificante.
La madre tierra los contuvo 70 días en sus profundas entrañas. La pachamama nos está diciendo con su mensaje conmovedor, que la respetemos, y cuidemos con esmero en todos los rincones del mundo.
Ella simboliza con este hecho que seríamos más felices si la protegiéramos, porque de algo dramático y casi sin solución, lo convirtió en algo mágico, posible, en una clase magistral de unión, de convivencia, pero sobre todo de fe y esperanza de los mineros y de un pueblo que estaba a su lado, a pesar de la distancia.
Allí abajo encerrando sin saber al comienzo que serían rescatados, pensando que el triste final estaba marcado.
Sin los besos ni la presencia de sus seres queridos, sin la caricia del sol, ni la luz de la luna y sin poder contemplar las estrellas.
Alli abajo pudieron comprender, sin tener ninguna comodidad, lo valioso que es estar contenidos, ayudados, y amados por la familia, y de lo importante que son las pequeñas cosas de la vida.
El rescate fue un ejemplo de organización, humildad, grandeza, sin escatimar gustos ni esfuerzos, para salvarlos, Chile, como dijo su presidente ya no es igual, sino que es más creíble y más respetado por el mundo entero, porque se unen frente a la adversidad.
Es allí cuando se templa el ánimo y el espíritu crece, pese a los bajones, los arrebatos, las peleas, y las lágrimas.
Un grupo de 33 hombres humildes se han convertido así en maestros de la vida, queriendo vivir a pesar de todos los problemas que surgían a cada rato y Chile ha sido el escenario de un milagro ocurrido el día 13 de octubre de 2010, cuando todo lo bueno ocurrió, como cuando sucede cuando hay unión, ganas, y cuando podemos rezar juntos por los demas. Y además agradecerle a Dios por toda su grandeza.
Rina Casulli.



