El médico de inferiores, junto a otras personas no identificadas, habrían encerrado en el vestuario al cronista, le quitaron la cámara y borraron la totalidad de las fotos de la memoria de la misma, en medio de amenazas. Para el presidente de Villa Dálmine, está bien lo sucedido porque el fotógrafo tenía una chaleco con un logo "en color celeste".
Nada puede justificar lo sucedido en la mañana de ayer en el predio de Trefila donde un grupo de personas incluyendo al médico de inferiores de Villa Dálmine, "apretaron", amenazaron y finalmente borraron el contenido de la memoria de la cámara de un cronista del portal campanense de noticias INFOZC.com, porque pensaban que había sacado fotos de un incidente ocurrido en uno de los encuentros. Mucho más grave es la defensa de lo ocurrido que luego de sucedidos los hechos realizó el presidente de Villa Dálmine.
El hecho ocurrió mientras el cronista cubría la serie de partidos que se jugaron en la mañana de ayer, en el predio de Trefila, como lo ha hecho en reiteradas oportunidades, entre las inferiores del violeta y las de Defensores Unidos, pero esta vez la situación fue muy distinta. Luego que se diera un incidente sin mayor importancia entre jugadores de ambos equipos, pero que generó que padres de ambos clubes ingresaran a la cancha a separar, un grupo de personas que no pudieron ser identificadas comenzaron a amenazar al fotógrafo del portal que realizaba su tarea sin intervenir en lo más mínimo en lo sucedido. Ese grupo de personas obligó al cronista a que ingresara al vestuario local en donde una mujer finalmente le quitó la cámara y borró el material, no solo las supuestas fotos de los incidentes, sino todo el material de trabajo que tenía en la memoria de la cámara.
El fotógrafo no entendía la reacción y luego de contener a su hija de 9 años que lo había acompañado a realizar su tarea y miraba azorada lo sucedido, se comunicó con el editor del mismo para narrar el hecho en busca de una respuesta.
La respuesta del presidente
El editor del portal, se presentó minutos después en Trefila para tratar de saber el porqué del ataque y se encontró con que el presidente del club Miguel Ballini, estaba en el lugar y no solo no lamentaba lo sucedido sino que claramente justificó los hechos: "No se acreditó conmigo, no sabíamos quién era y como tenía un chaleco con una inscripción en celeste (NdR: Era el logo de un tradicional comercio de computación de Campana) lo apretaron porque estaba filmando", se justificó el presidente sobre la agresión.
Además Ballini aseguró que "quién es para venir a filmar dentro de la cancha sin mi permiso", cuando la potestad de permitir o no que un fotógrafo este dentro del campo de juego, recordemos, es del árbitro y no del presidente quien estaba haciendo hamburguesas en el kiosco que hay en el predio. El fotógrafo -el cual tenía su credencial correspondiente- había ingresado sin problemas por la puerta lateral de la cancha, que estaba abierta, lugar por el que también ingresaron los padres que luego protagonizaron el tumulto.
El mismo cronista reconoció a quien le había borrado las fotos y a quien lo había amenazado reiteradamente nada más y nada menos que el médico de inferiores, quien ante la consulta de Ballini muy ofuscado justificó lo sucedido. "Hay que separar de este tema a los padres, a los jugadores y a la institución, acá lo vergonzoso es la actitud de quien está al frente del club y justifica lo injustificable, debería replantearse esto Ballini, porque si no está sentando un precedente muy negativo", señalaron desde la dirección del portal. "Debemos destacar la actitud del vicepresidente Milano y de gran parte de la comisión directiva que se solidarizo por lo sucedido y pidió disculpas en nombre del club, seguramente el presidente recapacitará en algún momento", agregaron.



