Las micosis intestinales crónicas (candidiasis) representan una problemática de salud bastante frecuente y no siempre tenida en cuenta.
Estos hongos o levaduras que existen naturalmente en nuestra flora intestinal, la colonizan de manera anormal en algunas circunstancias tales como:
-alimentación desequilibrada y con carencias.
-alimentación rica en azúcares refinados y grasas de mala calidad (aceites hidrogenados, grasas trans).
-tratamientos prolongados y/o frecuentes con antibióticos de amplio espectro.
-enfermedades del sistema inmune, convalescencias, fatiga.
Múltiples síntomas no específicos permiten sospechar la invasión por estas levaduras y hongos (cándida albicans no es el único):
-alergias cutáneas (eccema, urticaria).
-alergias respiratorias (rinitis, sinusitis, etc.).
-aumento de peso, retención dódrica.
-dolores articulares.
-micosis ginecológicas reciduantes.
-micosis cutáneas
-estado de fatiga, ansiedad, angustia y depresión sin explicación aparante.
Para confirmar el diagnóstico es necesario que el médico solicite un coprocultivo (análisis de las heces) en un laboratorio de análisis clínicos).
El tratamiento es con antimicóticos y corrección dietética y de estilo de vida.
Una flora intestinal en buen estado representa una de las primeras garantías de la inmunidad.
Bioquímica Mónica A. Rímoli
Postgrado en Medicina Ayurveda
(UBA).



