El Doctor Luis De la Canal, candidato a concejal de Campana por Izquierda Unida-Partido Socialista, se refirió en los siguientes términos acerca de los problemas de la salud en Campana y las soluciones propuestas por esta alianza:
"La salud en nuestra ciudad adolece de falta de organización y derrocha una muy importante cuota del presupuesto municipal dando como resultado la mala calidad de salud con que cuentan los vecinos de Campana. Tal es así, que si contratáramos este servicio a una clínica privada, gastaríamos menos y el resultado sería superior.
Nuestra propuesta no es privatizar la salud, muy por el contrario, queremos demostrar que desde el estado se puede encarar un proyecto con eficiencia.
En primer lugar, debemos definir nuestro sistema de salud, si la municipalidad se de-be ocupar del nivel preventivo, primario, medio y de alta complejidad. Nosotros creemos que debemos asegurarnos la prevención, el nivel primario y medio.
Para aclarar esto diríamos que, debemos educar a la población en cuanto: a las enfer-medades evitables con planes de vacunación, control de crecimiento en niños, control de emba-razadas y ancianos por personal idóneo con los que se cuenta dentro de los profesio-nales de la salud municipales y que se hallan sus voluntades perdidas en la desorganización al mando de los incapaces que no se atreven a cambiar un modelo nefasto que lleva a decir "no hay salud para los pobres".
Debe el municipio dedicarse al nivel primario de prestaciones, de esto deben ocupar-se las salas de primeros auxilios, en donde se recibe al paciente enfermo, se lo evalúa, solu-cionando su problema con el suministro de medicamentos en forma gratuita o se lo deri-va al hospital a fin de realizarse exámenes complementarios tales como RX, laborato-rios, interconsultas con especialidades; y, eventualmente internaciones para realizar un tra-tamiento de mediana complejidad como puede ser una operación, la resolución de una fractu-ra, un parto o un tratamiento clínico que requiere controles que no permite la baja complejidad.
En cuanto a la alta complejidad debemos realizar un acuerdo con otro centro que ten-ga ya esta capacidad resuelta y apoyado con un sistema de ambulancias que realicen la corres-pondiente derivación.
En cuanto al hospital, debe ser organizado por servicios; Tocoginecología, Cirugía, Clínica Médica, Pediatría, Traumatología, etc.. Cada servicio se debe manejar con normas escritas: para iguales patologías mismos criterios y tratamientos. Ejemplo: si tenemos una paciente que tuvo una cesárea anterior y se presenta con un segundo embarazo, mientras no se repita la causa de su cesárea será incluida en un protocolo de control para llevarla hacia un parto normal. Si la paciente ya presenta dos cesáreas, debe ser sometida nuevamente a cesárea programada con recomendación de métodos anticonceptivos permanentes.
De esta manera, cada servicio tendrá sus normas particulares para las patologías preva-lentes y éste será el modelo de organización.
Hoy en día las salas de primeros auxilios cumplen escasa función en materia de salud. Su función es política, al servicio de las sociedades de fomento y a los punteros de la zona.
En el hospital vemos largas colas de gente, que llega desde muy lejos, caminando y que encuentra un servicio de salud de muy mala calidad, con superposición de funciones, producto de la incapacidad al pensar que nada se puede cambiar. La desorganización hace de los inmensos recursos que se dedican a la salud en Campana, el camino propicio a los negocia-dos de las compras de insumos y al acomodo político del personal sin función específica y como resultado es usada la salud y la enfermedad como moneda electoral por el gobier-no de turno. Pareciera que la desnutrición infantil y la miseria fueran una especie de beneficio, para poder obtener bolsas de comida y planes de desocupados a cambio de votos que aseguren la permanencia de estos males y perpetúen a los mismos de siempre al frente de los cargos públicos.
Con el mismo presupuesto que Campana dedica a la salud, tendríamos que tener un resultado varias veces mejor, para esto proponemos la organización eficiente, definiendo qué salud queremos para Campana. Debemos asegurar en una primera etapa, el nivel primario y de baja complejidad, que se implementará en las salas de primeros auxilios. Éstas deberán atender doble turno y en todas las especialidades, jugar a ser receptores de las primeras consultas y del seguimiento del paciente. Del nivel de media complejidad se encargará el hospital con servicios normalizados que traten problemas similares con idénticos tratamien-tos, desalentando la superposición de funciones con organización.
Una vez que esto funcione, se podrá encarar el problema de la alta complejidad, en-tiéndase por esto a terapia intensiva y neonatología, haciendo un acuerdo urgentemente para su cobertura con algún servicio ya organizado en hospital que dependa de la provincia, con un servicio de ambulancias que rápidamente nos deriven hacía al¡¡, al enfermo grave.
Si hoy en día una angina bacteriana queda sin tratamiento por falta de medicamen-tos o atención médica, imagínese que pasa con un infarto, con una prematurez fetal, con un accidente cerebro vascular.
Todas las medidas que deban implementarse para mejorar la salud y jerarquizar el hospital público no son ni la revolución ni el socialismo por el cual luchamos. No solucio-nan todos los problemas pero aliviarán en mucho el padecimiento de miles. Necesitamos de voluntad política para avanzar hacia la felicidad del pueblo. Izquierda Unidad y Partido Socialista es la única fuerza dispuesta a presentar batalla para que la salud sea un derecho del pueblo y no un negocio de pocos".



