Ya antes del siglo X, se los usaba como símbolo de unión con una orden religiosa y su espiritualidad, aún viviendo la vida corriente en medio del mundo. Consistían en una franja de tela igual, que se introducía por la cabeza cayendo hacia adelante y atrás, de ahí su nombre que viene de "escápula", espalda en latín; con el tiempo redujeron su tamaño hasta el actual. Lo importante es que no se trata de un amuleto o de algo con poderes mágicos. es un signo sacramental que hace presente el amor de la Virgen hacia quienes son buenos hijos de Dios, viven en su amistad, o sea gracia y cumplen su ley. Hoy se sustituye para el uso diario por la medalla correspondiente, ambos reciben las mismas indulgencias y pueden ser por quienes no pertenecen a la Cofradía.
EL ESCAPULARIO:_ Requisitos y Gracias.
Es un signo externo, sacramental que propone una vida de gracia. La preparación conveniente, consiste, en: 1)- Ser muy devotos de la Santísima Virgen María, en especial bajo la advocación del Carmen de Cuyo. 2)-Participar en todas las ceremonias que se realizan en su honor. 3)-Saber que es un compromiso de por vida, una Alianza entre Nuestra Señora y el que lo recibe. 4)-Tener una conducta de acuerdo a las normas y leyes de la Iglesia.-5)Unas de las condiciones primordiales impuestas por la Santísima Vigen del Carmen, es el uso permanente de este escapulario, o la medalla que lo reemplazó. Esta debe ser con la imagen de la Virgen y el Sagrado Corazón en el reverso. 6)- Todas las personas que conforman la Hermandad del Carmelo, prometen rezar el Santo Rosario diariamente o al menos tres Avemarías en honor a su Patrona.
El escapulario de la Santísima Virgen se impone todos los 1º miércoles de cada mes, el 16 de julio y durante la novena, a las personas que lo deseen recibir. La promesa a la Virgen del Carmen a San Simón Stock fue que quien muriese con el escapulario no padecerá del fuego eterno. En otra aparición al Papa Juan XXIII, prometió sacar del purgatorio a las almas que muriesen piadosamente, con el escapulario, en el sábado siguiente a su muerte.
Padre Ernesto Butano. Rogionista.



