Condenado por sus históricos errores defensivos, la selección argentina de fútbol dilapidó ayer una oportunidad inmejorable para reconciliarse con su público, al empatar en dos goles ante Chile, en un partido en el que podría haber goleado pero que le dejó un sabor amargo en el arranque de las Eliminatorias Sudamericanas para el Mundial de Alemania.
Cristian González y Pablo Aimar, en el primer tiempo, pusieron en ventaja a la Argentina, que tuvo brillo en ataque pero dio ventajas en defensa, antes de regalarle un empate a un rival decididamente inferior, en el estadio Monumental.
Chile, en cambio, aprovechó las vacilaciones de Argentina, supo dar un golpe de timón a tiempo y alcanzó el empate en el complemento con los goles de Milovan Mirosevic y Mauricio Pinilla, que le permitieron sacar uno de los mejores resultados de su historia como visitante de los albicelestes.
El tribunal popular condenó a Verón y Bielsa
Llena de vaivenes, con explosiones de júbilo y de bronca, la tarde de Nuñez dejó el veredicto inapelable del tribunal popular, que condenó a Marcelo Bielsa y a Juan Sebastián Verón por el fracaso mundialista.
Como ambos habían sido sentenciados en ausencia, debieron comenzar a purgar su condena, en coincidiencia con el inicio de las eliminatorias mundialistas en el estadio de River, donde tuvieron que digerir todo tipo de reprobaciones.
Abucheos, silbidos, carteles ofensivos y reclamos tuvieron como máximos destinatarios a los símbolos de la efímera excursión oriental, más allá de que no todos los espectadores se plegaron a la puesta en escena de un reproche anunciado.



