Siguen las detenciones de más ex represores de la década del `70. Las mismas personas que fueron indultadas por el ex presidente Carlos Menem, en aquellas épocas de abundancia disfrazada. Después de largas reuniones de discusión en las Cámaras correspondientes, por fin decidieron la anulación de las irrisorias leyes de Perdón y Punto Final. Es en estos momentos cuando la Justicia parecería actuar de acuerdo a lo que su nombre significa. Bárbaro, ¿no? Pero, ¿cuántos años tuvieron que pasar hasta obtener un poco de cordura del gobierno?
El pedido de detención es por 38 ex represores involucrados en el Ejército durante la última dictadura militar. Hombres que hicieron desastres en aquellas épocas no muy felices y que no obtuvieron ningún tipo de castigo. La típica movida que beneficia a los poderosos, mientras hace de cuenta que trabaja de verdad imputando a los integrantes de la gran "masa sudorosa".
La justicia siempre llega, llegará después de varios años de la mano del organismo responsable o, muchas veces llega acompañada de los victimarios de los incidentes, que sería "justicia por mano propia". Obviamente, todo lo que no esté avalado por las leyes, quedará comprometido para imputarse.
Y los grandes fanfarrones tienen las posibilidades físicas para escapar, para impedir ser juzgados, a diferencia de los tantos que deben dormir entre rejas por robar un pedazo de pan, por protestar en contra del rico empresario que le quitó su trabajo. Es injusta la vida, ¡qué injusta que es la Argentina! Cuando empiezo a poner en la balanza las posibilidades de las distantes clases sociales antagónicas; los viajes al exterior en vacaciones y los viajes al exterior en busca de nuevas oportunidades; la salud en sanatorios privados y el desastre de los hospitales estatales; las jubilaciones de privilegio y las colas de los viejitos en los bancos que reclaman en una miseria de sueldo, años de aportes al Estado. Es definitivamente una cargada que la Justicia de este país lleve ese nombre.
En la lista de los represores de la dictadura militar, figuran nombres de personas fallecidas. Por favor que alguien me contradiga, que alguien me diga que no es injusto que las personas que reprimieron a diestra y siniestra en los oscuros años de dictadura, hayan muerto libres de cualquier imputación al respecto. Ahí sí que la justicia no llegó, ahí alguien se equivocó en grande.
Y ahora nos quieren hacer creer que la Justicia por fin está actuando, que somos escuchados ¿Quién se olvidará de lo ocurrido durante la dictadura militar? ¿Quién se olvida de los pocos políticos presos? ¿Quién puede borrar de las mentes de los jóvenes la desilusión de tener que vivir en un país donde las leyes que protegen no se cumplen y se inventan las que indultan?
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Soledad Elías Leguizamón.



